El Ministerio de Salud de Córdoba, junto al Colegio de Veterinarios, informó un aumento de casos de leptospirosis canina en distintas localidades de la provincia. Hasta la semana epidemiológica 17 se notificaron 14 casos, con una mortalidad del 45%.
El 95% de los animales afectados no contaba con vacunación, lo que refuerza la necesidad de campañas preventivas.
Los casos se distribuyen en:
- Ciudad de Córdoba (7).
- Brinkmann, departamento San Justo (2).
- Bell Ville, Villa María, Marcos Juárez, General Levalle y Laguna Larga (1 cada uno).
Características de la enfermedad
La leptospirosis es una zoonosis bacteriana causada por bacterias del género Leptospira.
- Transmisión: contacto con orina de animales infectados o ambientes contaminados (agua, barro, suelos húmedos).
- Factores de riesgo: lluvias intensas, inundaciones y presencia de roedores.
- Signos clínicos en perros: fiebre, decaimiento, anorexia, vómitos, diarrea, dolor muscular, ictericia, insuficiencia renal y hemorragias.
- Gravedad: puede evolucionar desde formas subclínicas hasta cuadros severos con alta letalidad.
Impacto en animales de producción
La leptospirosis también afecta a bovinos, porcinos y ovinos:
- Abortos y mortinatos.
- Infertilidad y disminución de producción láctea.
- Cuadros icterohemorrágicos en animales jóvenes.
- Riesgo de portadores crónicos que eliminan la bacteria al ambiente.
Esto genera pérdidas económicas significativas y compromete la seguridad alimentaria.
Riesgo zoonótico
Los perros pueden actuar como transmisores, eliminando la bacteria por la orina y contaminando agua y suelos. La infección en humanos ocurre por contacto con piel lesionada o mucosas, lo que convierte a la leptospirosis en un problema de salud pública. En personas, puede provocar fiebre alta, dolores musculares, ictericia, insuficiencia renal e incluso la muerte en casos graves.

Medidas de prevención
Las autoridades remarcan que la leptospirosis es de notificación obligatoria y que todo caso sospechoso debe informarse de inmediato. Las acciones clave incluyen:
- Vacunación anual: principal defensa contra la enfermedad.
- Control de roedores: principales portadores asintomáticos.
- Evitar aguas estancadas: limitar el contacto de los perros con charcos, zanjas o aguas de inundación.
- Uso de protección personal: guantes y botas en tareas de riesgo.
- Educación comunitaria: campañas de información para dueños de mascotas y productores rurales.
Acciones recomendadas por especialistas
La Union of Concerned Scientists (UCS) advierte que la leptospirosis puede reducir la disponibilidad de agua, dañar cultivos y presionar los sistemas de producción. En el ámbito veterinario, se recomienda:
- Mantener vigilancia clínica activa en zonas de riesgo.
- Implementar protocolos de bioseguridad en criaderos y establecimientos rurales.
- Promover la vacunación masiva en perros y bovinos.
- Reforzar la limpieza de espacios públicos y el control de plagas urbanas.
La alerta sanitaria en Córdoba refleja la importancia de la prevención y vacunación para proteger tanto a los animales como a las personas. La leptospirosis canina, con alta mortalidad y riesgo zoonótico, exige vigilancia activa, control ambiental y compromiso comunitario para reducir su impacto.
La cooperación entre veterinarios, autoridades sanitarias y ciudadanía será clave para frenar la expansión de esta enfermedad.



