Autoridades federales llevaron a cabo un importante operativo en el puerto de Ensenada, Baja California (México), donde se detectó un cargamento ilegal de 2,433 kilogramos de aletas de tiburón pertenecientes a especies en peligro de extinción.
La intervención estuvo a cargo de la Secretaría de Marina (Semar) en coordinación con la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), quienes procedieron con la retención precautoria del producto ante la falta de documentación que acreditara su procedencia legal.
Hallazgo y análisis de especies en veda
Durante la inspección dentro del recinto portuario, los agentes localizaron 135 costales con aletas de tiburón de distintas especies, lo que generó una alerta inmediata.
Expertos de Profepa verificaron que el cargamento incluía tiburón martillo y tiburón sedoso, dos especies que se encuentran en veda del 1 de mayo al 31 de junio debido a su estado de conservación.
El tráfico ilegal de aletas de tiburón ha sido un problema recurrente en la región, con redes de comercio que buscan exportarlas a países asiáticos, donde se utilizan en la preparación de sopas y otros productos considerados exóticos.
Protección internacional y acciones legales
Ambos tiburones están resguardados bajo el Apéndice II de la Convención CITES. Un acuerdo que regula el comercio internacional de especies amenazadas de fauna y flora silvestres.
Ante la falta de documentos que validaran la legalidad del cargamento, Profepa procedió con la retención precautoria de las casi 2.5 toneladas de aletas, impidiendo su salida del país.
Destino ilegal y declaraciones oficiales
Mariana Boy, titular de Profepa, señaló a través de su cuenta de X que la carga pretendía ser exportada ilegalmente a China. Esto refuerza la preocupación por el tráfico de vida silvestre y la explotación indiscriminada de especies protegidas.
Las autoridades continúan investigando el origen y destino del cargamento, además de buscar posibles responsables involucrados en la cadena de comercialización ilegal.
Impacto ambiental del tráfico de tiburón
El comercio ilegal de aletas de tiburón representa una amenaza grave para los ecosistemas marinos. Afecta el equilibrio de las poblaciones de tiburones, que cumplen un rol fundamental en la regulación de la vida marina.
Datos internacionales indican que el 90 por ciento de las grandes especies de tiburón han sufrido una drástica reducción debido a la pesca indiscriminada.
Además, la práctica de «aleteo» —donde los tiburones son capturados, mutilados y luego desechados al mar— genera una crisis ambiental que impacta los océanos a nivel global.</p>
Foto de portada: Profepa



