Tal como paso con el mono japonés, ahora es noticia un Punch peruano. Se trata de un bebé de mono fraile (también conocido como mono ardilla) procedente de la Amazonía peruana que fue separado de su madre al nacer y trasladado a Lima para ser vendido como mascota.
Con apenas 90 gramos de peso, llegó deshidratado y en malas condiciones, pero fue rescatado por el Club Metropolitano Huáscar en Villa El Salvador.
Hoy, Punch se aferra a un peluche que sustituye el contacto materno, una técnica común en la rehabilitación de primates huérfanos.
Gracias a los cuidados veterinarios, ya supera los 100 gramos y se espera que en tres meses pueda comenzar a socializar con otros doce monos frailes del refugio.
El tráfico ilegal de primates
El veterinario Julio Carrión explica que los traficantes suelen matar a las madres para capturar a las crías, que son trasladadas en pésimas condiciones hacia Lima, donde alcanzan mayor valor económico. El viaje puede durar entre 15 y 30 horas, y la mortalidad es devastadora: 9 de cada 10 monos mueren antes de llegar a ser vendidos.
Este comercio ilegal no solo afecta a los animales, sino también a los ecosistemas amazónicos y andinos, que pierden especies clave para su equilibrio.

Impacto y cifras clave
- Volumen de tráfico: se estima que cada año unos 200.000 primates son objeto de comercio ilegal en Perú.
- Mortalidad: la mayoría muere en el traslado por maltrato y condiciones extremas.
- Modus operandi: los traficantes asesinan a las madres para separar a las crías, que se aferran a ellas durante sus primeros meses de vida.
Especies afectadas
Perú alberga 47 especies de monos, varias de ellas en peligro:
- Mono choro de cola amarilla (Lagothrix flavicauda): endémico de los Andes, en Peligro Crítico.
- Otras especies traficadas: mono fraile, mono choro común, mono machín negro y monos nocturnos (Aotus).
Rutas de tráfico y rescate
- Arequipa: rescates en viviendas y parques evidencian rutas ilegales en el sur andino.
- Puno: región estratégica para el traslado hacia mercados internos y países vecinos.
- Controles fronterizos: se han detectado cargamentos ilegales en camiones fruteros con monos y tucanes.
El refugio Huáscar
Punch comparte espacio con más de 30 monos, además de guacamayos, tucanes, tortugas, coatíes, águilas y un zorro andino. Los animales jóvenes suelen ser trasladados a centros estatales en la Amazonía para su liberación, mientras que los adultos o enfermos permanecen en refugios, ya que han perdido sus capacidades de supervivencia.
El caso del Punch peruano refleja la tragedia del tráfico ilegal de fauna en Perú, pero también la esperanza que brindan los programas de rescate y rehabilitación. Cada animal recuperado es un recordatorio de la necesidad de proteger la biodiversidad amazónica y andina, reforzar los controles y promover la conciencia ciudadana frente a un delito que amenaza tanto a la fauna como a los ecosistemas.



