En una acción que expone la crudeza del tráfico de especies silvestres, diez crías de guepardo fueron rescatadas en Somalilandia, una región del Cuerno de África que se ha convertido en ruta clave para el comercio ilegal de fauna.
Los animales, mantenidos en cautiverio desde su nacimiento, estaban siendo preparados para su venta internacional como mascotas exóticas.
Estado crítico y recuperación gradual de las crías de guepardo
Los ejemplares fueron trasladados al Cheetah Conservation Fund (CCF), donde reciben atención especializada. Su fundadora, Laurie Marker, informó que aunque se encuentran estables, presentan signos severos de maltrato: cojeras, llagas, infecciones cutáneas y cuadros de desnutrición extrema.
Una de las crías, de apenas ocho meses, no podía caminar tras haber estado atada durante seis meses. Otra, de cinco meses, fue descrita como “un saco de huesos”, con larvas bajo la piel y múltiples heridas. La alimentación debe realizarse de forma gradual y controlada, para evitar el síndrome de realimentación, similar al que afecta a personas que han sufrido inanición.
Operativo en Sallahley y llamado a la denuncia ciudadana
El rescate se concretó el 14 de agosto en el distrito de Sallahley, al norte de Somalilandia. Durante la operación, se detuvo a dos individuos que mantenían a los guepardos en condiciones precarias. Las autoridades locales instaron a la población a denunciar cualquier actividad sospechosa relacionada con el tráfico de fauna.
Según Abdinasir Hussein Said, director del Ministerio de Medio Ambiente, estas crías se suman a más de 100 animales recuperados en operativos similares en la región, lo que evidencia la magnitud del problema.

El Cuerno de África como corredor del tráfico de especies
Somalilandia se ha consolidado como un punto de tránsito estratégico para el comercio ilegal de animales salvajes. Cientos de guepardos y leopardos son capturados en el Cuerno de África y enviados a países del Golfo a través del Golfo de Adén, donde existe una creciente demanda de mascotas exóticas.
La tenencia de fauna silvestre es ilegal en Somalilandia, y la policía realiza intervenciones periódicas contra comerciantes sospechosos. Sin embargo, el volumen de tráfico sigue en aumento, impulsado por factores culturales y económicos.
Impacto ecológico y sufrimiento animal
Los especialistas advierten que esta práctica no solo pone en riesgo a especies vulnerables, sino que también afecta gravemente los ecosistemas locales, alterando el equilibrio natural y reduciendo la biodiversidad.
Además del daño ambiental, el sufrimiento emocional de los animales es profundo. “Podemos imaginar la angustia de una madre separada de sus crías”, expresó Hussein. “Este tipo de estrés puede provocar incluso la muerte de las madres. Por eso, proteger la fauna en sus hábitats naturales es una prioridad ética y ecológica”.
Un llamado urgente a la conservación responsable
Conservacionistas del Cuerno de África insisten en la necesidad de fortalecer las políticas de conservación, educar a las comunidades locales y reducir la demanda internacional de animales silvestres como mascotas.
La lucha contra el tráfico de fauna requiere acciones coordinadas, sensibilización ciudadana y compromiso institucional.
Foto de portada: AP



