Más de 300 corzos siberianos fueron rescatados de lagos congelados en la región de Novosibirsk, en Rusia, según informó el Ministerio de Naturaleza local recientemente.
Estos ejemplares quedaron atrapados en el hielo ya que no podían caminar sobre la superficie resbaladiza que se dio durante la ruta migratoria anual, que ha comenzado a principios de este año.
Los corzos siberianos comienzan su desplazamiento desde las tierras altas de la región vecina de Altái en enero, cuando la nieve se vuelve altamente profunda.
En condiciones climáticas y ambientales habituales y normales, los artiodáctilos cruzan sin dificultad los lagos y ríos congelados de la zona de Novosibirsk. Sin embargo, en esta vez el hielo resultó imposible jugando una mala pasada de transitar para estos animales.
Fue una migración temprana dejó a los animales varados sobre el hielo resbaladizo, incapaces de moverse. Los pescadores locales y equipos de emergencia participaron en el emotivo rescate.
La semana pasada, pescadores del distrito de Karasuk localizaron a unos 30 corzos atrapados en el hielo del lago Chernoye. Los hombres trasladaron a los animales, de unos 40 kilogramos de peso, hasta la orilla más cercana utilizando trineos y cargándolos a hombros. La operación fue complicada debido a la resistencia de los corzos siberianos, que mordían y pateaban durante el rescate.
Uno de los pescadores, Ilya Zaitsev, grabó el trabajo y la intervención para ayudar a los corzos y publicó las imágenes en su canal de YouTube. “Para ser sincero, es una visión terrible. Están caídos porque se resbalan sobre el hielo y gritando. Los que están sentados están bien, pero veo a uno caído; lo más probable es que esté sin vida”, declaró.
El Ministerio de Naturaleza del país informó que los equipos del Ministerio de Emergencias utilizaron un aerodeslizador para poder acceder a las zonas afectadas con el hielo y continuar con el rescate de la manada atrapada. Las autoridades confirmaron que no todos los corzos sobrevivieron al incidente, aunque la gran mayoría logró ser salvada.
Cuál es la distribución geográfica de los corzos siberianos
El corzo siberiano ( Capreolus pygargus ) es una especie originaria de la región Paleártica. Cuenta con una amplia zona de distribución que abarca gran parte del norte de Asia, incluidas las regiones del centro y norte de Kazajistán (sin incluir el mar de Aral) y Mongolia.
La zona de distribución en Mongolia incluye las regiones de las cordilleras de Navchvandan, Hangai, Darkhad en Hovsgol e Ikh Hyangan, así como la parte noreste de la cordillera mongol de Altai. El área de distribución geográfica del corzo siberiano se extiende a lo largo de la frontera sur de Rusia, incluido el extremo occidental y oriental de Ucrania.
Su área de distribución también se extiende hasta el centro de China, intersectando la mitad occidental del río Yangtze y la región oriental del Tíbet. Se ha informado de una población aislada a lo largo de las laderas septentrionales de las montañas del Cáucaso ruso. También se encuentran poblaciones disjuntas en la isla de Jeju, en la República de Corea.
Cómo es su hábitat
El corzo siberiano habita en bosques templados, a menudo cerca de quemas de revegetación y claros forestales. Suele vivir a grandes altitudes, hasta 3300 m sobre el nivel del mar. Puede tolerar temperaturas de hasta -60 °C y vivir en zonas con nieve de hasta 50 cm de espesor.
Las mayores densidades de corzo siberiano se encuentran en pastizales, praderas de hierbas altas y llanuras aluviales, donde abunda el alimento. En algunos casos, las poblaciones alcanzan densidades de hasta 12 individuos por cada 100 hectáreas.



