Tres personas fueron detenidas en el norte de Santa Fe acusadas de organizar excursiones de caza ilegal para un grupo de turistas franceses que no contaba con la documentación obligatoria.
El procedimiento se realizó en la zona rural de Fortín Olmos durante el fin de semana largo, en el marco de controles desplegados para combatir delitos vinculados con la caza y la pesca furtiva.
La investigación comenzó tras una denuncia de la Dirección Provincial de Manejo Sustentable, que advirtió irregularidades en la organización de salidas de caza deportiva que depredaban la fauna silvestre de la región.
Detalles del operativo
El procedimiento fue coordinado por la Dirección General de Seguridad Rural “Los Pumas” junto al Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de Santa Fe.
- Se interceptaron dos camionetas que trasladaban a ciudadanos franceses hacia campos de caza.
- Los organizadores eran tres argentinos sin habilitación como guías de caza.
- Se secuestraron 24 patos silvestres muertos, tres escopetas, cartuchos, señuelos, llamadores y otros elementos cinegéticos.
- Ninguno de los turistas poseía licencia de caza vigente.
Además, el responsable del contingente tenía vencidas tanto la credencial de Legítimo Usuario como la tenencia del arma de fuego que portaba, lo que agravó su situación judicial.
Consecuencias legales
Por orden de la Fiscalía de Vera, las armas, vehículos y equipamiento fueron secuestrados de manera preventiva. Los tres organizadores quedaron aprehendidos e investigados por:
- Tenencia indebida de armas de fuego de uso civil.
- Infracciones a la Ley Nacional de Conservación de la Fauna Silvestre.
Este tipo de delitos no solo afecta la biodiversidad, sino que también vulnera las normativas nacionales e internacionales que regulan la caza deportiva y la protección de especies.

Controles paralelos en pescaderías
En paralelo, inspectores del Ministerio de Ambiente realizaron controles en pescaderías y centros de acopio de Fray Luis Beltrán y Granadero Baigorria. Allí detectaron irregularidades en la comercialización de especies protegidas y retiraron de circulación más de 15 toneladas de pescado que incumplían las normas de fiscalización.
Estos operativos complementarios muestran que la problemática de la depredación de fauna silvestre no se limita a la caza, sino que también involucra la pesca furtiva y la comercialización ilegal de especies.
Impacto ambiental y social
La caza y pesca ilegales generan un impacto directo en los ecosistemas locales:
- Pérdida de biodiversidad: la extracción indiscriminada de aves y peces reduce poblaciones naturales y altera cadenas tróficas.
- Riesgo para especies protegidas: muchas de las víctimas de la caza furtiva pertenecen a categorías de conservación especiales.
- Daños económicos: la depredación afecta a comunidades que dependen de la pesca y el turismo sustentable.
- Imagen internacional: la participación de turistas extranjeros en actividades ilegales expone al país a cuestionamientos sobre su capacidad de control ambiental.
El operativo en Santa Fe evidencia la magnitud de los delitos vinculados con la caza y la pesca furtiva, que afectan directamente a la biodiversidad y al cumplimiento de la normativa ambiental.
La articulación entre fuerzas de seguridad y organismos ambientales permitió desarticular una red de excursiones ilegales y reforzar el control sobre la comercialización de especies protegidas.
La preservación de la fauna silvestre requiere una presencia activa del Estado, controles permanentes y sanciones ejemplares para quienes lucran con la depredación de los recursos naturales.



