Un «arca de Noé» de 20 especies de grandes mamíferos podría salvar el planeta

Carly Vynne, bióloga conservacionista y principal autora del artículo publicado el 27 de enero en la revista Ecography afirmó que “resolver la crisis de la biodiversidad y la crisis climática no solo es necesario, sino que se refuerzan mutuamente”.

La investigación reveló que los ecosistemas biodiversos son más resistentes al cambio climático y almacenan más dióxido de carbono de la atmósfera. Sin embargo, el cambio climático está exacerbando lo que algunos científicos llaman ‘la sexta extinción masiva’.

Los depredadores y otros animales grandes influyen en el crecimiento de vegetación que absorbe dióxido de carbono. Por ejemplo, el retorno de los lobos grises al Parque Nacional de Yellowstone en 1995 modificó el ecosistema y pudo controlar las poblaciones de alces, animales que consumen una importante cantidad de plantas. Esto dio lugar al crecimiento de sauces y otros árboles, y consecuentemente ha dado lugar a un número cada vez mayor de castores y bisontes.

Se ha calculado que con la reinserción de grandes cantidades de depredadores en todo el mundo se podrían provocar cambios en el paisaje que harían posible capturar 23 gigatoneladas de carbono atmosférico.

Vynne y un equipo de investigadores identificaron 298 especies de mamíferos grandes y sus hábitats, analizando datos satelitales para determinar la presencia de un hábitat adecuado en 730 ecorregiones terrestres. Luego, se centraron en ecorregiones donde han desaparecido entre una y tres especies de mamíferos grandes que históricamente habían ocupado más del 80 por ciento del área, concluyendo que sería factible reinsertar esos animales en un lapso de cinco a 10 años.

Redujeron la lista de grandes mamíferos a los 20 que tendrían el mayor impacto, lo que provocó la restauración completa de grandes grupos de animales en más del 54 por ciento de la masa terrestre del mundo.

Sin embargo, la reinserción de depredadores puede ser políticamente complicada.

El ecologista de vida silvestre Euan Ritchie, profesor de la Universidad de Deakin en Melbourne, Australia, quien no participó en la investigación, explicó que la priorización de animales a reinsertar que se presenta en el artículo era valiosa.

“Creo que es muy importante ser consciente de dónde es posible conseguir potenciales beneficios con la reintroducción de especies”. “Hay una serie de complejidades en lo que respecta a grandes carnívoros en particular”, señaló Ritchie. “Necesitan presas adecuadas, por lo que es posible que sea necesario volver a introducir poblaciones de presas y depredadores al mismo tiempo”.

Además, los depredadores deambulan por grandes territorios y podrían cruzar fronteras locales y nacionales, lo que haría necesaria la cooperación entre gobiernos y terratenientes.

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