En operativos recientes llevados a cabo en Mendoza, fueron rescatadas varias aves silvestres protegidas, víctimas del comercio ilegal a través de redes sociales. Una de ellas, un ejemplar de águila mora, fue hallada en cautiverio en Maipú y se encontraba en condiciones irregulares.
El procedimiento fue posible gracias a un trabajo coordinado entre la Policía Rural, la Dirección de Biodiversidad y la DIILE. Se simuló una compra para intervenir en el domicilio del vendedor, donde también se secuestró el teléfono utilizado en la transacción.
El águila, una especie nativa amenazada, fue derivada al centro de rescate de la Fundación Cullunche para su evaluación veterinaria. Posteriormente será trasladada al Ecoparque Mendoza, donde continuará su proceso de recuperación.
En un segundo operativo, fueron rescatados seis sietecuchillos, pichones riojanos protegidos por la normativa nacional, que estaban siendo ofrecidos en la zona de Las Heras. Gracias a tareas de inteligencia previas, se logró interceptar la venta antes de su concreción.

El impacto del abandono y tráfico de fauna
Estos casos reflejan una problemática ambiental persistente: el tráfico ilegal de fauna y el abandono de ejemplares silvestres en contextos ajenos a su ecosistema. Muchas de estas aves sufren daños irreparables durante el cautiverio, tanto físicos como conductuales.
La rehabilitación, aunque posible en algunos casos, es un proceso largo que no siempre garantiza la reinserción plena en la naturaleza. El contacto prolongado con humanos afecta su capacidad de caza, vuelo o defensa.
Además, el hacinamiento, la desnutrición y el estrés al que son sometidas en estos entornos ilegales pueden generar secuelas permanentes. Es por eso que el rescate debe ser acompañado por protocolos de evaluación estrictos y seguimiento continuo.
Las sanciones por este tipo de delitos ambientales van desde fuertes multas económicas hasta penas de prisión. La Ley Nacional 22.421 protege la fauna autóctona y establece que cualquier tenencia, comercialización o transporte de animales silvestres sin autorización es ilegal.

Aves protegidas en Argentina
La Ley Nacional de Conservación de la Fauna protege a numerosas especies de aves que habitan el territorio argentino. Entre ellas se encuentran rapaces como el águila mora y el águila coronada, así como otras más pequeñas como el cardenal amarillo, el tordo amarillo y el sietecuchillos.
También están protegidas especies amenazadas como el loro hablador, el guacamayo rojo, el cóndor andino, y el flamenco andino. Muchas de estas aves cumplen funciones clave en el equilibrio de los ecosistemas, como el control de plagas o la dispersión de semillas.
El tráfico y tenencia ilegal de estas especies pone en peligro no solo su supervivencia, sino también la salud ecológica de amplias regiones del país. El Estado nacional y las provincias cuentan con mecanismos de denuncia abiertos para la ciudadanía, a fin de combatir esta práctica.
La recuperación de aves silvestres como el águila mora es una señal alentadora, pero también un llamado urgente a proteger los ecosistemas. El compromiso ciudadano y estatal es clave para frenar el tráfico de fauna y preservar la biodiversidad argentina.



