El mundo científico se encuentra debatiendo un proyecto que busca traer de vuelta a la vida a animales desaparecidos hace más de 200 años. La empresa Colossal Biosciences, con sede en Dallas, trabaja en revivir al antílope azul o bluebuck, extinguido alrededor de 1800 debido principalmente a la caza y al cambio de su hábitat durante la colonización.
Aunque esta iniciativa suena a ciencia ficción, no se trata de encontrar un espécimen perdido o de clonar directamente un antiguo animal.
El enfoque es modificar genéticamente células de su pariente más cercano, el antílope ruano, para recrear un animal funcionalmente parecido al extinto bluebuck.
Este proceso plantea una discusión importante: ¿es esto una segunda oportunidad para la biodiversidad o simplemente una reinterpretación moderna de una especie perdida?
El Hippotragus leucophaeus habitaba en el suroeste del Cabo, Sudáfrica, en praderas costeras. Su distintivo pelaje gris con matices azulados lo hacía particularmente atractivo para naturalistas y cazadores.
Según Colossal, éste fue el primer gran mamífero africano en extinguirse documentadamente debido a la combinación letal de caza, expansión humana y cambios en el entorno.
El ADN clave para este proyecto proviene de una muestra histórica del Museo Sueco de Historia Natural. Colossal ha logrado extraer material genético de una piel de un joven macho, lo que permite estudiar el pasado con una nueva perspectiva.
Este ADN ha permitido generar un genoma con alta cobertura, ayudando a identificar características genéticas únicas del antílope azul, como los genes LYST y ASIP involucrados en su coloración.
La técnica involucra comparar el genoma del antílope azul con el del actual antílope ruano, detectando diferencias clave para incorporarlas en células del ruano. Este proceso incluye edición genética, creación de embriones e implantación en una madre sustituta de la misma especie.
Según Reuters, este procedimiento podría extenderse hasta nueve meses, involucrando múltiples pruebas antes de un nacimiento exitoso.
Antílope azul
Colossal también ha desarrollado células madre pluripotentes inducidas del antílope ruano, cruciales por su capacidad de transformarse en diversos tipos celulares, permitiendo ensayos de laboratorio sin utilizar animales vivos. Esta tecnología es vital para especies en peligro, donde cada individuo cuenta.
Es importante aclarar que el animal resultante no será una réplica genética exacta del antílope azul, sino una versión funcional con características clave, como su pelaje y forma corporal, basadas en variaciones genéticas específicas.
El proyecto de Colossal busca más que revivir una especie extinta; también tiene como objetivo mejorar la conservación de antílopes actuales, un grupo que a menudo recibe menos atención que otras especies emblemáticas.
De las 90 especies de antílopes existentes, 29 están en peligro de extinción, con poblaciones disminuyendo en el 62% de los casos, según datos de la UICN.
Beth Shapiro, directora científica de Colossal, destaca que los antílopes han sido una «megafauna olvidada de la conservación«. Las tecnologías desarrolladas podrían beneficiar a especies vivas que enfrentan problemas de reproducción y pérdida genética.
Sin embargo, revivir una especie no se limita al laboratorio; también requiere asegurar hábitats, permisos legales y aceptación social. Un animal recreado necesita un entorno seguro para vivir y prosperar.
Ben Lamm, cofundador de Colossal, enfatiza que es crucial preparar al mundo para proteger al antílope azul cuando regrese. Este proyecto no se trata solo de crear un titular llamativo, sino de garantizar que tenga un impacto ecológico significativo.
El estudio publicado en Current Biology señala que, aunque el antílope azul tenía baja diversidad genética durante mucho tiempo, su extinción se debe en gran medida a las actividades humanas durante la era colonial, como la caza y la alteración del paisajismo.
La declaración oficial sobre la inclusión del antílope azul en el programa de desextinción se puede consultar en Colossal Biosciences.



