Descubren en India una nueva especie de rana subterránea con vínculos evolutivos inesperados

Un equipo de científicos indios ha identificado una nueva especie de rana en la cordillera de los Ghats Occidentales, ubicada en el suroeste del país.

Bautizada como rana púrpura de Bhupathy, el nombre rinde homenaje al herpetólogo Dr. Subramaniam Bhupathy, quien dedicó su vida al estudio de los anfibios y falleció en 2014 en esta misma región.

Un vínculo evolutivo entre India y Seychelles

Este descubrimiento aporta evidencia clave a la teoría de la deriva continental, al compartir similitudes con una rana endémica de Seychelles, ubicada a miles de kilómetros de distancia.

Según la exploradora de National Geographic, Jodi Rowley, las dos especies de ranas púrpuras han evolucionado de forma independiente durante un período muy extenso.

«Sus parientes más cercanos no están en India, sino en Seychelles, más cerca de África que del subcontinente indio», explicó Rowley, reforzando la teoría sobre la fragmentación de Gondwana.

Características únicas de la rana púrpura de Bhupathy

Este anfibio posee rasgos y comportamiento inusuales:

  • Vida subterránea, pasando casi toda su existencia bajo tierra.
  • Lengua en forma de flauta, utilizada para succionar insectos del subsuelo.
  • Color marrón oscuro, a diferencia del tono púrpura de otras ranas de la región.
  • Canto de apareamiento de cuatro pulsos, diferenciándose de la rana púrpura india tradicional, que emite tres pulsos.

Confirmación genética y comportamiento reproductivo

Los científicos aplicaron técnicas de «barcoding» genético, verificando que la rana de Bhupathy era una especie completamente distinta.

«Confirmamos que era una especie diferente al analizar su ADN», afirmó el investigador Ramesh K. Aggarwal, coautor del estudio.

Durante los monzones, los machos cantan desde debajo de la arena en los arroyos montañosos. Si logran atraer pareja, copulan en el agua, donde depositan los huevos, los cuales eclosionan en uno o dos días, dando paso a los renacuajos.

Importancia del descubrimiento y desafíos científicos

Cada año, según National Geographic, más de 100 nuevas especies de ranas son descritas en revistas científicas, pero aún quedan muchas por descubrir.

Este hallazgo enriquece la taxonomía de los anfibios, proporcionando información valiosa sobre la historia evolutiva y geológica del subcontinente indio.

«No sabemos cuántas especies más podrían estar esperando a ser descubiertas», enfatizó Rowley, señalando la relevancia de seguir explorando y documentando la biodiversidad en regiones poco estudiadas.

Una pieza clave en el rompecabezas evolutivo

El descubrimiento de la rana púrpura de Bhupathy no solo amplía el conocimiento sobre la fauna india, sino que también ofrece nuevas perspectivas sobre la conexión biogeográfica entre continentes, vinculada a la historia tectónica de Gondwana.

Estos avances subrayan la importancia de la investigación científica y la conservación en ecosistemas remotos, donde especies únicas aún esperan ser identificadas.

Foto de portada: Jegath Janani

Compartí esta nota

Últimas noticias

Te pueden interesar
Te pueden interesar

Premian a un científico del Conicet que aplicó acústica activa para “ver” bajo el agua del Mar Argentino sin alterar la fauna

Descubre el impacto del estudio de Agustín Luzenti en el Mar Argentino y cómo utiliza acústica activa para investigar la fauna marina.

Día Mundial de los Delfines en Cautiverio: la ciencia cuestiona una práctica sostenida por el turismo

Conoce la realidad de los delfines en cautiverio y los desafíos que enfrentan en delfinarios y parques acuáticos.

Descubren 11 nuevas especies de plantas con flores únicas en los bosques andinos de Ecuador, Perú y Colombia

Científicos descubren once nuevas especies de plantas en los bosques andinos, destacando la biodiversidad única de esta región sudamericana.

El iceberg A23a de 3900 km² se derrite tras 40 años: impacto del cambio climático en el Atlántico Sur

El iceberg A23a, conocido como el más grande del mundo, se desintegró tras casi 40 años, reflejando los efectos del cambio climático.