El consumo de agua en México ha registrado un incremento significativo del 16,4% en los últimos doce años, según el último informe de WWF México. Este incremento subraya la creciente carga sobre los recursos hídricos del país.
El Impacto del Sector Agrícola en la Huella Hídrica
De acuerdo con el estudio, el sector agrícola es el mayor consumidor de agua, acaparando el 75,5% de la huella hídrica nacional. Este sector es clave en el debate sobre la crisis hídrica, ya que su demanda constante de agua afecta a millones de personas.
La expansión urbana también ha aumentado la necesidad de agua en las ciudades, donde se requiere para cubrir las necesidades de los hogares y las industrias.
WWF México y AgroDer destacan que la agricultura es responsable de más de tres cuartas partes del uso de agua, llamando a tomar medidas urgentes para lidiar con la situación actual.
La huella hídrica es un indicador que mide el volumen de agua dulce necesaria para producir bienes y servicios. Este indicador incluye todas las etapas de producción, desde el cultivo hasta la distribución.
El aumento del 16,4% en la huella hídrica nacional es un reflejo directo de la creciente presión sobre los recursos hídricos y preocupa a los expertos del sector.
Ricardo A. Morales, director de AgroDer, explica que la demanda del mercado y la falta de conciencia sobre la estacionalidad de los productos agrícolas agravan el problema.
Los sistemas productivos intensivos, necesarios para cumplir con la demanda, incrementan el uso de agua y presionan los acuíferos y fuentes de agua.
Especialistas coinciden en que aumentar la eficiencia hídrica en la agricultura es esencial para reducir el impacto ambiental.
El sur de México, a pesar de ser rico en recursos hídricos, enfrenta problemas de acceso debido a la falta de infraestructuras adecuadas.
Los expertos sugieren que la solución al problema hídrico no solo reside en la disponibilidad de agua, sino también en su gestión y planificación eficiente.
Representantes de WWF México, AgroDer, el Consejo Consultivo del Agua y el Consejo Nacional Agropecuario subrayaron que la crisis del agua es una amenaza actual, no futura.
El informe vincula este incremento en la huella hídrica con el crecimiento demográfico y económico, con un aumento del 10% en la población y del 17,2% en el PIB en doce años.
Este desarrollo ha intensificado la demanda de recursos hídricos para alimentos, bienes y servicios.
Según los expertos, la combinación de educación ambiental, inversión en infraestructuras y regulación efectiva son clave para abordar la situación.
La protección de los ecosistemas es considerada fundamental para la conservación y recarga de los recursos hídricos, siendo una inversión altamente rentable a largo plazo.
Impulsar estrategias sostenibles y mejorar la eficiencia agrícola son pasos cruciales para asegurar el acceso a uno de los recursos más valiosos de México.



