En septiembre de 2024 comenzó una nueva etapa del programa “Siguiendo Ballenas”, una iniciativa científica internacional que monitorea los movimientos de la ballena franca austral (Eubalaena australis) mediante transmisores satelitales.
En esta temporada, se instrumentaron diez ejemplares en el Golfo Nuevo, frente a la Península Valdés, con el objetivo de revelar rutas migratorias clave entre zonas de alimentación y reproducción en el Atlántico sudoccidental y el Mar de Scotia.
¿Quiénes son las ballenas rastreadas?
Entre los cetáceos monitoreados se encuentran:
- Siete hembras adultas con cría: Kalium, Moscovium, Neptunium, Niquel, Sulfurium, Tantalus y Titanium
- Un adulto de sexo indeterminado: Rubidium
- Dos juveniles: Aurum y Platinum
Actualmente, solo tres ballenas continúan transmitiendo:
- Moscovium, en el norte del Mar de Scotia
- Sulfurium, rumbo noroeste por el Atlántico
- Niquel, alimentándose cerca del talud continental frente a Río Negro
El juvenil Aurum perdió señal tras regresar al Golfo Nuevo en mayo.
Un cruce histórico entre océanos
Durante la temporada 2023‑24, la ballena Atenea, rastreada en años anteriores, logró conectar el Atlántico con el Pacífico, un evento sin precedentes que redefinió las hipótesis científicas sobre los desplazamientos de esta población.
Ciencia aplicada a la conservación de la ballena franca austral
Según Valeria Falabella, directora de Conservación Costero Marina de WCS Argentina, el rastreo satelital permite:
- Identificar áreas de uso intensivo por las ballenas
- Diseñar políticas de conservación basadas en evidencia científica
- Regular actividades de alto impacto, como la pesca industrial, el tráfico marítimo y la exploración petrolera
Falabella advirtió que las operaciones hidrocarburíferas en el Golfo San Matías representan una grave amenaza para esta especie y muchas otras.
Amenazas crecientes en el mar argentino
Colisiones, redes fantasma y contaminación comprometen la recuperación de la especie
El seguimiento satelital se complementa con registros visuales que evidencian:
- Heridas por colisiones con embarcaciones
- Interacciones con redes fantasma
- Contaminación por plásticos y ruido submarino
- Pesca incidental y tráfico constante
Estas amenazas dificultan la recuperación poblacional de una especie que aún sufre las consecuencias de la caza comercial histórica.
Cooperación internacional para la protección de cetáceos
Instituciones de Argentina, Brasil, Dinamarca y EE. UU. impulsan un enfoque científico robusto.
El proyecto reúne a entidades como:
- CONICET
- WCS Argentina
- NOAA
- Universidades de EE. UU.
Esta colaboración multinacional fortalece la investigación y permite desarrollar herramientas concretas para mitigar los impactos humanos en zonas sensibles.
Por qué este proyecto es clave para la conservación
“Siguiendo Ballenas” no solo aporta conocimiento científico de alto valor, sino que también informa decisiones políticas y estrategias de manejo ambiental.
En un contexto de presión creciente sobre los ecosistemas marinos, los datos satelitales emergen como insumos esenciales para diseñar políticas integrales de conservación.



