Convierte 7 mil toneladas de restos de café en un biocombustible con mejor rendimiento que la madera

En 2012, mientras cursaba su carrera de arquitectura, Arthur Kay tuvo la brillante idea de utilizar los residuos de café para fabricar biocombustible. Mientras estaba en una cafetería, descubrió que Londres produce más de 200.000 toneladas de posos de café al año. Así es como desarrolló Bio-Beans.

Arthur fundó Bio-bean, compañía que es muy conocida por recoger millones de libras de posos de café al año de empresas con sede en el Reino Unido, incluidas cafeterías, bloques de oficinas, aeropuertos y fabricantes de café instantáneo. A continuación, la empresa convierte los posos en pellets de biomasa, que se utilizan sobre todo para alimentar las calderas de los grandes edificios. Los productos comprimidos y procesados se trasladan a hornos, donde cumplen la función de calentar aeropuertos, edificios de oficinas y fábricas.

Su biocombustible natural es más barato en comparación con los combustibles tradicionales como el gas natural y el petróleo. Además, el café molido de Bio-beans es neutro en carbono.

La compañía de Arthur también se dedica a aprovechar esta materia prima para la creación de diferentes compuestos que sirvan de manera industrial como la llamada Inficaf, la cual es una nueva materia prima sostenible hecha de posos de café reciclados.

Inficaf ofrece versatilidad en una amplia variedad de industrias para desplazar los materiales artificiales, reduciendo al mismo tiempo los residuos.

Utilizando una infraestructura especial, la empresa ubicada en Cambridgeshire, Inglaterra, recibe los residuos en sus instalaciones de reciclaje, donde procesa más de 7.000 toneladas de posos de café cada año.

Muchas cafeterías comerciales promueven iniciativas para prevenir que los posos vayan al vertedero, y como se piensa en darle un uso a este desecho, muchos los ponen a disposición de Bio-bean.

Una vez allí, se procesa y se seca según sus necesidades antes de tamizarlos y empaquetarlos para la nueva aplicación comercial. Esta presenta una consistencia en cuanto a tamaño de partícula, humedad y densidad.

Inficaf presenta un producto con propiedades ideales para polímeros de origen vegetal. También puede utilizarse como relleno para plásticos, lo que permite pensar que se pueden implementar para compuestos tradicionales y desplazar el uso de productos petroquímicos.

La versatilidad de Inficaf permite muchas posibilidades. Se puede conseguir un exfoliante en cosméticos y productos para el cuidado de la piel, utilizando este producto. También se logran tintas de impresión con base biológica.

En el planeta se estima que los seres humanos consumen 2.500 millones de tazas de café cada día, lo que genera millones de toneladas de posos de café cada año.

En el mundo se espera que la economía sea circular, así que toda iniciativa que pueda utilizar cualquier tipo de desecho y que a la misma vez pueda generar dividendos económicos se debe considerar como algo serio.

Desde 2013 Inticaf lleva maximizando el valor de los residuos de la bebida más famosa del mundo. Por lo que en la actualidad existen bioproductos sostenibles basados en el café. Lo que en un principio era una técnica hortelana para evitar algunas alimañas en los huertos familiares, hoy en día es un subproducto cotizado y que no contamina.

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