Activistas de Greenpeace México realizaron una intervención en la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) para visibilizar los impactos del cambio climático en marco del Mundial 2026.
Bajo el lema “El juego tiene tiempo extra, el planeta no” y “Si cambia el clima, cambia el juego”, la organización buscó aprovechar la atención global del Mundial 2026 para recordar que la emergencia climática ya está modificando nuestras vidas.
Con un balón gigante como escenario, los activistas simularon llamas que representaban el calor extremo, atrayendo la mirada de viajeros nacionales e internacionales.
Mensajes y demandas
La acción subrayó la necesidad de:
- Protección de ecosistemas marinos y terrestres.
- Transición energética justa y sostenible, sin petróleo ni fracking.
- Políticas climáticas contundentes por parte del gobierno mexicano.
Ornela Garelli, directora de campañas de Greenpeace México, enfatizó que el cambio climático ya no es una amenaza futura, sino una realidad que afecta a millones de personas con olas de calor, sequías, incendios, inundaciones y fenómenos meteorológicos extremos.
El fútbol bajo presión climática
El deporte más popular del planeta también se ha visto obligado a adaptarse:
- Pausas de hidratación obligatorias en partidos profesionales.
- Modificación de horarios por temperaturas extremas.
- Suspensiones por tormentas eléctricas, como el partido Francia-Irak interrumpido por dos horas.
El Mundial 2026 será el primero en aplicar pausas de hidratación en todos los encuentros, reflejando cómo la crisis climática altera incluso las actividades deportivas.

Impactos del Mundial 2026
El torneo, organizado conjuntamente por Estados Unidos, México y Canadá, con 48 equipos, podría convertirse en el más contaminante de la historia del fútbol:
Emisiones de carbono y transporte
- Se estima una generación récord de 9 millones de toneladas de CO₂ equivalente.
- Las enormes distancias norteamericanas obligarán a millones de viajes en avión y transporte terrestre, duplicando el impacto de ediciones anteriores.
Exposición al calor extremo
- Numerosos partidos se disputan en sedes con temperaturas superiores a 26 °C y hasta 28 °C, aumentando el riesgo de golpes de calor.
- Se requerirá uso intensivo de aire acondicionado en estadios, incrementando el consumo energético.
Desafíos de sostenibilidad
- Consumo masivo de recursos y generación de residuos.
- Patrocinadores vinculados a combustibles fósiles cuestionan la coherencia de las estrategias climáticas de la FIFA.
- El tamaño sin precedentes del evento pondrá a prueba la capacidad de respuesta de las ciudades anfitrionas.
La acción de Greenpeace México en el AICM es un recordatorio de que la crisis climática afecta todos los aspectos de nuestra vida, incluso el fútbol.
El Mundial 2026, con su huella de carbono y riesgos asociados, simboliza los desafíos de un planeta que necesita decisiones urgentes y colectivas. Como señaló la organización: “El juego tiene tiempo extra; el planeta no”.



