Ante la creciente crisis global por la contaminación por plásticos, un equipo de la Monash University de Merlbourne (Australia) logró transformar residuos alimentarios en bioplásticos ultrafinos y compostables, abriendo una vía prometedora hacia una economía circular más eficiente y menos contaminante.
¿Qué son los PHA y por qué importan?
Biopolímeros producidos por bacterias que imitan las propiedades del plástico, pero son biodegradables.
Los polihidroxialcanoatos (PHA) son bioplásticos generados por bacterias a partir de azúcares renovables, como la glucosa y fructosa extraídas de desechos alimentarios. Según la revista Microbial Cell Factories, estos materiales son:
- No tóxicos y compostables en el hogar
- Biodegradables en ambientes marinos
- Adaptables para reemplazar plásticos de un solo uso
Bacterias del suelo como fábricas de biopolímeros
Cupriavidus necator y Pseudomonas putida transforman residuos en materiales funcionales.
El equipo liderado por Edward Attenborough y la doctora Leonie van ‘t Hag utilizó dos bacterias del suelo:
- C. necator H16: produjo hasta un 60 % de PHB con fructosa
- P. putida KT2440: generó mcl-PHA más flexible, aunque en menor proporción
Ambas especies fueron alimentadas con mezclas de azúcares, sales y nutrientes, acumulando PHA en su interior, que luego fue extraído y convertido en películas de 20 micras de espesor.
Propiedades físicas: rigidez, flexibilidad y diseño a medida
Mezclar PHB y mcl-PHA permite ajustar la resistencia y elasticidad de los bioplásticos.
- PHB: rígido, cristalino, punto de fusión alto (172–175 °C), baja elongación (2–8 %)
- mcl-PHA: amorfo, punto de fusión bajo (42–43 °C), alta elongación (300–500 %)
Las mezclas (de 100:0 a 20:80) permitieron modular la cristalinidad, adhesividad y comportamiento térmico, aunque en láminas delgadas la flexibilidad fue limitada por la estructura bifásica.
“Esta investigación demuestra cómo los residuos alimentarios pueden transformarse en películas sostenibles con propiedades ajustables”, señaló Attenborough.
Aplicaciones y proyección comercial
Envases alimentarios, películas médicas y usos agrícolas con compostabilidad doméstica.
Los bioplásticos desarrollados tienen potencial para:
- Empaques alimentarios compostables
- Películas médicas biodegradables
- Aplicaciones agrícolas que se integran al ciclo orgánico
Monash University colabora con empresas como Enzide y Great Wrap, a través de los hubs ARC RECARB y VAP, para escalar la producción y validar la tecnología en el mercado.

Plásticos convencionales: un problema persistente
Producción descontrolada, baja tasa de reciclaje y graves impactos ambientales y sanitarios.
- Más de 400 millones de toneladas de plástico al año
- Menos del 10 % se recicla correctamente
- Microplásticos y nanoplásticos detectados en agua, alimentos y cuerpos humanos
- 85 % de los residuos marinos son plásticos
- Hasta 1,5 billones de dólares en pérdidas sanitarias anuales
Ciencia para una transición circular
Bioplásticos compostables como respuesta a la contaminación y al cambio climático.
Este avance demuestra que es posible revalorizar residuos alimentarios y convertirlos en materiales funcionales y sostenibles, capaces de reincorporarse al ciclo orgánico y reducir la huella ambiental de los plásticos sintéticos.



