Desde su taller en Villa La Angostura (Neuquén), el herrero, artista y docente Guillermo Galetti le da nueva vida a la chatarra: transforma residuos en juegos, artefactos funcionales e incluso soluciones ortopédicas.
Su apodo en redes, “Ladrón de chatarra”, sintetiza su filosofía: rescatar lo descartado y reconvertirlo en herramientas que educan, divierten y promueven el cuidado ambiental.
Sus creaciones —como la popular “Messicleta” o su más reciente invento, una compactadora de latas con estética animada— han captado la atención de medios internacionales como El Hormiguero (España), y despertado interés global por sus aplicaciones pedagógicas en escuelas y espacios públicos.
De la herrería al aula: imaginación al servicio de la conciencia ecológica
Con formación en Educación Física, Industrias de Alimentos y artes plásticas, Galetti fusiona saberes técnicos y sensibilidad lúdica. Su compactadora de latas nació como un experimento escolar y hoy invita a chicos y chicas a participar del reciclado activo, accionando con sus propias manos un dispositivo que aplasta latas entre engranajes y personajes que “muestran los dientes y mueven los ojos” al morder el metal.
“El objetivo fue diseñar un artefacto intuitivo, resistente y divertido, que incentive el tratamiento responsable de residuos sin caer en el deber moral. Lo lúdico es clave”, explicó en dialogo con el portal rionegro.com.
Entre los criterios que guían sus diseños destacan:
- Uso de materiales recuperados, por su valor económico y ambiental
- Diseño funcional y atractivo, adaptable a entornos escolares o comunitarios
- Resistencia al uso intensivo
- Inclusión de elementos sorpresa y mecánica expresiva
Transformar residuos desde el descarte
En 2022, Galetti fabricó un brazo ortopédico con plástico de balde para un niño que carecía de una de sus extremidades. El prototipo experimental terminó convirtiéndose en una solución concreta de asistencia funcional, construida con recursos accesibles y lógica de reparación.
“No reciclo por tendencia sino por convicción. La obsolescencia programada nos empuja a desechar. Yo creo en reparar, resignificar y volver a usar”, afirmó.

Arte, reciclaje y la Patagonia como laboratorio creativo
Nacido en Campana en 1983, criado en Necochea y adoptado por la cordillera neuquina desde hace dos décadas, Galetti se inspiró en la tradición metalúrgica de su padre y convirtió su curiosidad por los engranajes en un camino de invención sin pausa.
Hoy, su obra trasciende lo estético: incide en la educación ambiental, la accesibilidad y la cultura maker, conectando generaciones a través de la exploración manual y la creatividad aplicada.
Foto de portada: Gentileza



