Un equipo de la Universidad Politécnica de Hong Kong desarrolló un aerogel estructurado con nanotubos de carbono y nanofibras de celulosa capaz de convertir agua salada en potable utilizando únicamente radiación solar.
El dispositivo, liviano, escalable y de bajo costo, apunta a resolver uno de los desafíos críticos del siglo XXI: el acceso universal al agua segura en contextos de crisis climática y limitaciones energéticas.
Estructura y funcionamiento: porosidad vertical y eficiencia constante
A diferencia de hidrogeles más blandos, el aerogel se fabrica en capas sobre una superficie congelada, consolidando una matriz con poros verticales de 20 micrómetros que atraviesan todo el volumen del material. Esta geometría favorece una evaporación eficiente y uniforme, incluso en piezas de mayor tamaño.
En pruebas reales, el sistema fue colocado en una taza con agua de mar y cubierto con una cúpula plástica transparente. Bajo seis horas de exposición solar, logró evaporar y condensar hasta 45 mililitros de agua potable, que fue recolectada en un embudo interno.
Ventajas técnicas y potencial de aplicación
Entre los atributos más destacados:
- Proceso pasivo sin necesidad de electricidad
- Escalabilidad sin pérdida de rendimiento
- Fabricación con materiales abundantes y reciclables
- Portabilidad y adaptabilidad a diversos entornos geográficos
El diseño funciona como unidades autónomas que pueden instalarse rápidamente en zonas rurales, regiones áridas o comunidades costeras con infraestructura energética limitada.
Un avance tangible frente a la crisis hídrica
En un escenario donde la escasez de agua dulce se agudiza por efectos del cambio climático y la sobreexplotación, tecnologías como esta permiten:
- Descentralizar el acceso al agua potable
- Reducir emisiones de carbono asociadas a plantas convencionales de desalinización
- Minimizar impactos ambientales, al prescindir de productos químicos o grandes infraestructuras
Además, al estar elaborada con celulosa y carbono, su producción tiene un bajo impacto ecológico, favoreciendo su incorporación en estrategias de adaptación hídrica para poblaciones vulnerables.



