jueves, octubre 6, 2022

Advierten por el deshielo de los glaciares de la Antártida Occidental

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Nuevos estudios de la Universidad de California, Irvine y la NASA han encontrado las tasas más rápidas de retroceso de los glaciares jamás observadas en el oeste de la Antártida.

 
Los resultados (que ofrecen una visión sin precedentes de la fusión del hielo flotantes en el envés de los glaciares) ponen de manifiesto cómo la interacción entre las condiciones del mar y el lecho de roca debajo de un glaciar pueden influir en la masa congelada, ayudando a los científicos a predecir mejor el futuro de la pérdida de hielo Antártida y el aumento del nivel del mar. Los estudios examinaron tres glaciares vecinos que se están derritiendo y retroceden a un ritmo diferente.
 
Los glaciares Smith, Pope y Kohler fluyen en las plataformas de hielo Dotson y Crosson, ubicadas en la ensenada mar de Amundsen en la Antártida Occidental, la parte del continente con el mayor descenso en el hielo.
 
‘Nuestra principal pregunta es cómo el sector de Mar de Amundsen de la Antártida Occidental contribuirá a la elevación del nivel del mar en el futuro, en particular después de nuestras observaciones de los cambios masivos en la zona durante las últimas dos décadas’, afirmó Bernd Scheuchl, autor principal del estudio de la UC Irvine.
 
‘Usando los datos de satélite, medimos la evolución de la línea de conexión a tierra de estos glaciares, lo que nos ayuda a determinar su estabilidad y la cantidad de masa que el glaciar está ganando o perdiendo’, agregó el científico.
 
El equipo de Scheuchl comparó las mediciones de radar de la misión Sentinel-1 de la Agencia Espacial Europea y los datos precios de los satélites ERS-1 y ERS-2 para identificar los cambios en la línea de apoyo en tierra de cada glaciar, el límite donde se pierde el contacto con la roca madre y comienza a flotar en la Oceano.
 
La línea de apoyo en tierra es importante porque casi toda la fusión en los glaciares tiene lugar en la parte inferior de esta porción flotante. Si un glaciar pierde masa por una creciente fusión, puede empezar a flotar más al interior de su antigua línea de apoyo a tierra, al igual que un barco atrapado en un banco de arena puede ser capaz de flotar de nuevo si se le quita una carga pesada.
 
Los investigadores encontraron que la línea de conexión a tierra del glaciar Smith había retrocedido 2 kilómetros por año desde 1996.
 
La del glaciar Pope retrocedió más lentamente, 0,5 kilómetros al año desde 1996. Y la del glaciar Kohler, que se había retirado poco a poco, en realidad avganzó 2 kilómetros desde 2011.
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