Luego de un martes estable, el clima en el Área Metropolitana de Buenos Aires cambia de forma abrupta. Desde este miércoles 6 de mayo, una ciclogénesis comenzará a desarrollarse sobre el centro-este del país, generando lluvias, tormentas y vientos intensos.
En este contexto, el fenómeno marcará el fin de la tregua otoñal. Además, se espera que sus efectos se extiendan hasta el fin de semana, con un escenario meteorológico inestable.
Por otro lado, las variaciones térmicas ya venían anticipando este cambio. Luego de heladas recientes, el ingreso de aire húmedo y cálido modificará las condiciones en gran parte de la región.

Pronóstico y zonas afectadas
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, el miércoles comenzará con alerta amarilla por tormentas. Sin embargo, hacia la madrugada del jueves, la situación escalará a alerta naranja.
En consecuencia, se prevén tormentas fuertes a severas, con posible caída de granizo y ráfagas que podrían alcanzar los 70 km/h. Asimismo, las precipitaciones acumuladas podrían ser significativas.
En el resto del país, el panorama también será complejo. El Litoral, el norte de la Patagonia y regiones de Cuyo registrarán lluvias, nevadas y vientos intensos, con impactos variables según la zona.
¿Qué es la ciclogénesis y por qué genera tormentas intensas?
La ciclogénesis es un proceso atmosférico mediante el cual se forma un sistema de baja presión. Este fenómeno ocurre cuando una masa de aire cálido y húmedo se encuentra con otra fría y seca.
Como resultado, el aire cálido asciende, se enfría y condensa, formando nubes de gran desarrollo. Este proceso da lugar a tormentas, lluvias intensas y vientos fuertes.
Además, el sistema comienza a girar, intensificando la inestabilidad. Por ello, aunque es un fenómeno frecuente, su impacto puede ser significativo dependiendo de su intensidad.

¿Cuáles son las precauciones ante una alerta naranja?
Frente a una alerta naranja, es fundamental tomar medidas preventivas. En primer lugar, se recomienda evitar actividades al aire libre durante el desarrollo de tormentas intensas.
Asimismo, es importante asegurar objetos que puedan ser desplazados por el viento. Elementos sueltos en balcones o patios pueden convertirse en riesgos durante ráfagas fuertes.
También se aconseja no circular por zonas inundables. Las lluvias intensas pueden provocar anegamientos rápidos, especialmente en áreas urbanas con drenaje limitado.
Impacto climático y descenso térmico
Luego del evento, se espera una mejora gradual de las condiciones. Sin embargo, el alivio llegará acompañado de un marcado descenso de temperatura.
En ese sentido, el ingreso de aire frío volverá a instalar un ambiente invernal. Las mínimas podrían ubicarse por debajo de lo habitual para esta época del año.
Así, la ciclogénesis no solo traerá tormentas, sino también un cambio significativo en el patrón climático. Este tipo de eventos refuerza la necesidad de adaptación frente a escenarios meteorológicos cada vez más variables.



