La empresa Arborismo, fundada en 2020 por Cristian Schiefelbein, se especializa en arboricultura urbana y aplica criterios científicos para prolongar la vida de los árboles hasta cuatro veces más que aquellos sin mantención profesional.
Su propuesta busca reemplazar la tala indiscriminada por evaluaciones diagnósticas y podas responsables, convenciendo a los clientes de que la intervención no siempre significa eliminar el ejemplar.
Schiefelbein, técnico agrícola con experiencia en el mundo vegetal, descubrió en Australia que lo que hacía en Chile tenía un nombre formal, certificaciones internacionales y estándares globales. De regreso, fundó Arborismo en plena pandemia, con el objetivo de profesionalizar el cuidado del arbolado urbano.
Argumentos ambientales
Un árbol de 20 años no puede reemplazarse en el corto plazo:
- Aporte ecosistémico: regula la temperatura, captura carbono y mejora la calidad del aire.
- Valor social: forma parte de la identidad de los barrios y de la memoria de quienes crecieron junto a él.
- Irreversibilidad: una tala elimina décadas de crecimiento y beneficios ambientales.
Por eso, Arborismo aplica técnicas que extienden la vida útil de los árboles, evitando pérdidas irreparables.
La empresa opera bajo los criterios de la Sociedad Internacional de Arboricultura (ISA) y la European Tree Workers, organismos que certifican el oficio a nivel global. Schiefelbein es miembro de ambas entidades y también de la Sociedad Chilena de Arboricultura (SOCHAR).
El problema en Chile
El panorama regulatorio es precario:
- Los municipios licitan el cuidado del arbolado urbano sin exigir formación específica.
- Se realizan podas drásticas conocidas como “desmoche”, que dañan la estructura del árbol y acortan su vida.
- Tras tormentas, como las de 2023 en Santiago, cayeron más de mil árboles grandes y se talaron otros sin diagnóstico previo.
“Si no hay ley y no hay conteo de los árboles, cuesta aún más protegerlos”, advierte Schiefelbein.

La importancia de la poda responsable
Una poda correcta garantiza seguridad y salud:
- Seguridad pública: elimina ramas secas o débiles que podrían caer en tormentas.
- Salud del árbol: ayuda a cicatrizar heridas y evita plagas.
- Equilibrio: mantiene la relación entre copa y raíces.
- Protección ciudadana: despeja caminos y veredas.
- Luz y ventilación: mejora el crecimiento al permitir el paso del sol y el aire.
Reglas básicas
- No cortar más del 30% de la copa en una temporada.
- Hacer cortes limpios desde la base de la rama.
- Podar en otoño e invierno, cuando el árbol está en reposo.
Ejemplo en Buenos Aires y la poda responsable
En la Ciudad de Buenos Aires, el arbolado urbano es responsabilidad del Gobierno porteño y las comunas. Los vecinos no pueden podar por su cuenta: deben realizar reclamos oficiales a través de la web o la línea gratuita 147.
La experiencia de Arborismo demuestra que la arboricultura responsable puede transformar la gestión del arbolado urbano.
Reconocer formalmente el oficio, exigir certificaciones y aplicar técnicas científicas son pasos clave para evitar la tala indiscriminada y garantizar que los árboles sigan aportando beneficios ambientales y sociales por generaciones.



