En los últimos días, la Prefectura Naval Argentina interceptó tres buques de bandera extranjera en la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA), en el marco de la política de “tolerancia cero” frente a la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR).
La estrategia combina presencia en el mar con tecnología de detección electrónica, permitiendo sancionar económicamente a las embarcaciones infractoras incluso sin captura física.
Casos recientes
Entre los episodios más relevantes se destacan:
- BAO FENG (Vanuatu): detectado el 10 de enero realizando tareas de arrastre a menos de 6 nudos dentro de la ZEEA. Se le impuso una multa de más de 1.262 millones de pesos, además de gastos operativos por casi 800 mil pesos. El buque reincidió días atrás.
- HAI XING 2: localizado con patrones típicos de pesca, navegando a velocidades de 4,3 nudos y permaneciendo en el área.
- BAO WIN: identificado con desplazamientos reducidos y movimientos reiterados, compatibles con prácticas extractivas.
La Disposición SSRAyP N° 20/2026 establece que todo buque extranjero que se desplace a menos de 6 nudos y ejecute maniobras de pesca dentro de la ZEEA se presume en infracción.
Tecnología y sanciones
La Prefectura Naval y la Subsecretaría de Recursos Acuáticos y Pesca aplican sanciones basadas en pruebas electrónicas de alta precisión, sin necesidad de presencia física de los infractores.
El sistema satelital SITRAM permite rastrear embarcaciones que apagan sus sistemas de identificación automática (AIS) para ocultar su actividad.

La “milla 201” y la presión internacional
La concentración de más de 500 embarcaciones extranjeras —principalmente de bandera china, española y de conveniencia como Vanuatu— en la llamada “milla 201” genera una presión constante sobre el Atlántico Sur.
- Impacto económico: pérdidas estimadas en US$ 1.000 millones anuales.
- Impacto ambiental: sobrepesca que afecta la biodiversidad y los ecosistemas marinos argentinos.
- Bandera de conveniencia: permite a las flotas eludir controles de seguridad, laborales y ambientales.
- Abusos laborales: informes de la Environmental Justice Foundation (EJF) denuncian trabajo forzoso y violaciones de derechos humanos en flotas asiáticas.
Defensa de la soberanía y sostenibilidad
La frecuencia de estos sucesos refuerza la necesidad de un monitoreo permanente y la aplicación de sanciones efectivas. Argentina reafirma su compromiso con la defensa de la soberanía, la protección de los recursos naturales y la sostenibilidad de los ecosistemas marinos, garantizando que toda actividad ilegal dentro de sus aguas sea detectada y penalizada.
La política de “tolerancia cero” contra la pesca ilegal en la ZEEA se consolida como un mecanismo clave para enfrentar la presión de las flotas internacionales. La combinación de tecnología satelital, sanciones económicas y articulación institucional permite a Argentina proteger sus recursos pesqueros y asegurar la sostenibilidad del Atlántico Sur.



