Cada 22 de mayo, desde hace 26 años, la ONU conmemora el Día Mundial de la Biodiversidad. En Argentina, los números son preocupantes:
- 14.000 animales atropellados desde 2019, según la Red de Monitoreo de Fauna Atropellada (Ramfa).
- 1.089.565 hectáreas de bosques nativos perdidas en los últimos cinco años, de acuerdo con el Sistema Nacional de Monitoreo de Bosques Nativos.
Aunque desde 2022 se observa una disminución sostenida en la deforestación, las cifras siguen siendo críticas para la supervivencia de especies endémicas.
La deforestación y sus causas
El 75% de los desmontes se concentra en Santiago del Estero, Salta, Chaco y Formosa. Las principales causas son:
- Avance agropecuario: expansión de la ganadería y cultivo de soja para exportación.
- Incendios forestales: cada vez más frecuentes y devastadores.
- Complicidad política: Greenpeace denuncia que las multas no desalientan desmontes y que rara vez se obliga a restaurar los bosques.
La pérdida de bosques no solo destruye hábitats, también reduce la capacidad de los ecosistemas para absorber agua, almacenar carbono y sostener biodiversidad.
Atropellamientos de fauna
La Ramfa, integrada por científicos del Conicet y del Centro de Investigaciones del Bosque Atlántico, recopila datos de atropellamientos mediante ciencia ciudadana.
- Provincias más afectadas: Misiones, Santa Fe y Buenos Aires.
- Especies emblemáticas: yaguareté (en peligro crítico), aguará guazú (9 de cada 10 mueren atropellados), osos hormigueros, tapires y ciervos de los pantanos.
- Sesgo en los reportes: se registran más los animales grandes y carismáticos, mientras que anfibios, murciélagos y aves pequeñas quedan invisibilizados.
El coordinador Diego Varela advierte que el atropellamiento es una de las principales causas de muerte de fauna silvestre a nivel global. En Brasil, por ejemplo, mueren 475 millones de animales al año en rutas.

Riesgo para humanos
Los atropellamientos también representan un peligro para las personas. Animales como carpinchos, guanacos, tapires y ciervos de los pantanos provocan accidentes graves.
- En Mato Grosso do Sul (Brasil), 48 personas murieron en 15 años por choques con tapires.
- En Argentina, los siniestros con fauna implican destrucción de vehículos, heridos y muertes.
Cambio climático y eventos extremos
El estudio publicado en Nature Ecology and Evolution advierte que para 2085, el 36% de los hábitats de vertebrados terrestres estarán expuestos a múltiples eventos extremos:
- Olas de calor: afectarán al 75% de las áreas de distribución de mamíferos, aves, anfibios y reptiles para 2050.
- Incendios forestales: impactarán en el 16%.
- Sequías: en el 8%.
- Inundaciones: en el 3%.
Si se cumplen los lineamientos del Acuerdo de París, el riesgo podría reducirse al 10%.
Especies argentinas en riesgo
La actualización de la lista roja de mamíferos de la Sarem revela que varios felinos pequeños incrementaron su grado de amenaza:
- Gato huiña (bosques patagónicos).
- Gato tirica (Yungas). Otros mamíferos también fueron categorizados como amenazados:
- Chinchillón anaranjado (Patagonia).
- Falso vampiro orejón (norte argentino).
- Tuco-tucos (roedores cavadores).
Al ser especies endémicas, su desaparición significaría una pérdida global irreversible.
La combinación de deforestación, atropellamientos y cambio climático está llevando a la biodiversidad argentina a un punto crítico.
La protección de bosques nativos, la construcción de pasafaunas y la penalización efectiva de delitos ambientales son medidas urgentes para frenar esta crisis.



