Cambio climático: ¿Cómo impactan las explosiones de los volcanes?

¿Las erupciones volcánicas podrían provocar un aceleramiento dramático del cambio climático? ¿O son inocuos para el calentamiento global? Ni una cosa ni la otra.

Los científicos comprobaron que estos fenómenos explosivos inyectan dióxido de carbono volcánico, pero las emisiones desde 1750 son al menos 100 veces más pequeñas que las de la quema de combustibles fósiles, según concluyeron el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) y el Deep Carbon Observatory, un equipo de más de 500 científicos internacionales que testea el balance total del carbono en la Tierra.

Los volcanes emiten CO2 durante las erupciones pero, sobre todo, cuando están dormidos, a través del magma subterráneo liberado a través de grietas, rocas y suelos porosos, además del agua que alimenta los lagos volcánicos y manantiales termales. Por otra parte, las cenizas lanzadas a la estratosfera en sus rugidos caen rápidamente y la mayor parte tiene poco impacto en el cambio climático porque se elimina en días o semanas.

Hay que tener en cuenta que las grandes erupciones son raras y espaciadas, mientras que las emisiones humanas, sin pandemia de por medio, son incesantes.

Un efecto comprobado es que los aerosoles que inyectan las erupciones volcánicas reaccionan con el agua y forman nubes de ácido sulfúrico que absorben energía de sol, reflejan la radiación solar hacia el espacio y de esta manera no alcanza la superficie de la Tierra que, en consecuencia, se enfría durante los años siguientes. Eso fue claramente constatado, por ejemplo, luego de uno de los mayores eventos en décadas, la erupción en 1991 del monte Pinatubo en Filipinas, que inyectó unos 20 millones de toneladas de dióxido de azufre y produjo un enfriamiento de nuestro planeta de unos 0,5° durante un año. A nivel global las erupciones también pueden reducir las precipitaciones.

Se sabe que otras grandes erupciones volcánicas impulsaron ciertas modificaciones de las condiciones imperantes. En 1783 la erupción de la fisura Laki en Islandia hizo que se marcaran temperaturas cálidas récord en el verano europeo, seguidas por un invierno muy frío. Otro evento sin identificar en 1809 y el del volcán Tambora en 1815 causaron por su parte el “año sin verano” de 1816 que dio lugar a malas cosechas en Europa y Estados Unidos y provocaron escasez de alimentos y hambruna.

Compartí esta nota

Últimas noticias

Te pueden interesar
Te pueden interesar

Guatemala enfrenta sequía extrema por El Niño: riesgo de 88% de afectación en 18 departamentos y déficit de lluvias

Guatemala se prepara para una sequía extrema por El Niño, amenazando la agricultura y elevando el riesgo de incendios forestales.

Desalinización en EE.UU.: 479 millones de galones diarios de agua potable para combatir la sequía y salvar cultivos

EE. UU. utiliza desalinización a gran escala para transformar agua del océano en potable, mitigando la sequía y protegiendo la agricultura.

Francia lidera la búsqueda de 200.000 barriles radiactivos hundidos en el Atlántico: misión internacional evalúa riesgos ambientales

Descubre la historia de los barriles radiactivos arrojados al océano Atlántico y la misión para localizarlos.

Misiones crea el Registro Provincial de Proyectos Climáticos: una plataforma que conecta acción local con financiamiento global

Descubre los proyectos climáticos en Misiones y cómo el Registro Provincial impulsa la acción frente al cambio climático.