Crisis invisible: millones de argentinos consumen agua con arsénico por encima de los niveles recomendados

En Argentina, más de 17 millones de personas —uno de cada tres habitantes— consumen agua con niveles de arsénico superiores a los recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Así lo reveló el último estudio del Programa de Medio Ambiente de la Universidad Nacional de Rosario (2024), que alerta sobre una crisis de acceso al agua segura que permanece oculta pero generalizada.

El problema afecta a al menos 12 provincias, entre ellas Buenos Aires, La Pampa y Catamarca, y tiene origen mixto:

Arsénico: riesgo persistente, impacto acumulado

El arsénico es un contaminante natural e invisible, sin olor ni sabor, que se acumula lentamente en las napas subterráneas. La OMS establece un límite seguro de 0,01 mg/l, pero en muchas localidades este umbral se supera ampliamente.

“El agua parece limpia, pero no lo es. Y las consecuencias son visibles, irreversibles y devastadoras si no se actúa”, advierten especialistas.

Herramientas para visibilizar la emergencia

Para dimensionar el alcance del problema, el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) desarrolló el Mapa Interactivo de Arsénico en Agua, una plataforma que permite:

  • Identificar zonas críticas mediante indicadores rojo, amarillo y verde
  • Fomentar decisiones informadas y políticas públicas focalizadas
  • Promover la conciencia ciudadana sobre la calidad del agua que se consume

Equidad hídrica y descentralización como respuesta

Ante esta realidad, expertos proponen avanzar hacia una gestión del agua más descentralizada, equitativa y sustentable:

  • Incorporar filtros domésticos y escolares capaces de remover metales pesados
  • Capacitar a funcionarios y técnicos locales sobre detección y remediación
  • Actualizar los marcos regulatorios con estándares más exigentes
  • Integrar tecnologías accesibles sin reemplazar infraestructura estructural a largo plazo

Estas soluciones intermedias no sustituyen la responsabilidad estatal, pero pueden reducir la exposición en el corto plazo y mejorar la salud de millones de personas desde el punto de consumo.

El agua como bien común urgente

“Hablar de agua segura ya no es una promesa futura, sino un derecho vulnerado en el presente”, concluyen los autores del estudio.

La crisis hídrica global y el deterioro ambiental demandan una redefinición del paradigma hídrico: el agua debe ser reconocida como bien colectivo, no como recurso infinito, y protegida a través de decisiones individuales sostenibles y políticas públicas coordinadas.

Por: Pablo Martelli, Director General de Hidrolit

Compartí esta nota

Últimas noticias

Te pueden interesar
Te pueden interesar

El río Colorado atraviesa una bajante histórica, pero las nevadas cordilleranas traen alivio y mejores perspectivas

Descubre la situación actual del río Colorado y su importancia para las comunidades agrícolas y el consumo humano.

Alerta roja en Patagonia: frío extremo y marejadas afectan Santa Cruz con temperaturas bajo -10 grados

El SMN ha emitido una alerta roja por frío extremo en la Patagonia, afectando especialmente a Santa Cruz con temperaturas bajo cero y condiciones climáticas severas.

Pronóstico del clima en Buenos Aires: heladas matinales, máximas de 13°C y nubosidad creciente el 23 de julio

El clima en Buenos Aires este 23 de julio será frío con temperaturas bajas, viento y nubosidad en aumento, pero sin lluvias.

Incendios en la Amazonía brasileña caen un 80,3% en 2025, el nivel más bajo desde 1985 pese a riesgos persistentes

La Amazonía brasileña registra su menor nivel de incendios desde 1985, aunque los científicos advierten sobre los riesgos continuos y las posibles amenazas futuras.