El Gobierno de Tucumán explicó las razones detrás del veto a la ley que buscaba crear un Cuerpo Provincial de Guardaparques. La decisión generó críticas de sectores políticos y ambientales, que consideran la medida un retroceso en la gestión de las áreas protegidas.
Según el Ejecutivo, el proyecto aprobado presentaba serios problemas en su estructura financiera y organizativa. Si bien reconocieron la necesidad de contar con personal especializado para reforzar las políticas de conservación, sostienen que la propuesta no garantizaba los fondos necesarios para su implementación.
Una de las principales objeciones fue que el financiamiento dependía de recursos destinados a otros programas, como los fondos para la preservación de bosques nativos y áreas naturales protegidas. El Gobierno advirtió que utilizar esas partidas pondría en riesgo la operatividad de programas ambientales ya vigentes.
También señalaron que el proyecto contradecía normas de administración financiera al prever el uso de partidas presupuestarias sin la debida planificación. Para el Ejecutivo, la creación de un cuerpo de esta magnitud requiere un enfoque integral y sostenido, no una medida que agrave las dificultades existentes.

El rol estratégico de los guardaparques
Los guardaparques cumplen una función vital en la protección de los ecosistemas. Son los encargados de la vigilancia, la conservación y el control en áreas naturales, muchas veces trabajando en condiciones adversas.
Su tarea no solo consiste en patrullar o vigilar el territorio, sino también en colaborar en la prevención de delitos ambientales, educar a la población local y actuar frente a emergencias. En territorios como Tucumán, donde los recursos naturales están bajo constante amenaza, su rol es clave para asegurar la sostenibilidad.
Contar con un cuerpo capacitado y bien equipado implica fortalecer la gestión ambiental y garantizar la protección de la biodiversidad. Por eso, la creación de un cuerpo provincial debe ser parte de una política de Estado, con recursos propios y una planificación adecuada.

Un llamado a la planificación y la sostenibilidad
Desde el Ejecutivo aclararon que el veto no busca frenar la protección ambiental, sino evitar que una medida apresurada afecte a otras áreas sensibles. Subrayaron la necesidad de trabajar en una propuesta más sólida, que contemple financiamiento genuino y participación técnica desde su formulación.
Insistieron en que incorporar a 165 nuevos agentes requiere una articulación interinstitucional, estructura organizativa y recursos garantizados a largo plazo. De lo contrario, la iniciativa podría transformarse en una carga para los programas ambientales existentes.
El debate por la ley de guardaparques abrió un espacio para repensar las políticas ambientales de Tucumán. La conservación no se logra solo con buenas intenciones, sino con estrategias claras, financiamiento adecuado y un compromiso genuino con el cuidado del patrimonio natural.



