El Día del sobregiro de la Tierra se adelanta casi un mes

El efecto COVID no ha durado. El Día del sobregiro de la Tierra, el día en que la humanidad ha consumido todos los recursos que la Tierra es capaz de regenerar en un año, vuelve a situarse en julio. ¿Qué se puede hacer?

Tras una tregua temporal debida a la pandemia de COVID-19, el Día del sobregiro de la Tierra (Earth Overshoot Day en inglés), el día en que se prevé que la humanidad haya agotado todos los recursos biológicos del planeta regenerados en un año, se ha vuelto a adelantar, y este año corresponde al 29 de julio.

“Teniendo aún casi medio año por delante, ya habremos agotado nuestra cuota de recursos biológicos de la Tierra para 2021”, declaró Susan Aitken, alcaldesa de Glasgow, donde los líderes mundiales se reunirán en la cumbre del clima COP26 en noviembre. “Si necesitamos que se nos recuerde que estamos inmersos en una emergencia climática y ecológica, eso es lo que hace el Día del sobregiro de la Tierra“.

Como gran parte del mundo se encontraba bajo confinamientos por el coronavirus en 2020, el Día del sobregiro de la Tierra pasado cayó en el 22 de agosto. La fecha más temprana registrada hasta ahora fue el 25 de julio, en 2018. Pero este año, aunque las emisiones de carbono de los viajes aéreos y el transporte por carretera siguen estando por debajo de los máximos de 2019, la recuperación de la economía mundial está haciendo que las emisiones y el consumo vuelvan a aumentar.

“En lugar de reconocer que se trata de un momento de reajuste, los gobiernos se han mostrado ansiosos por volver a la normalidad. Las emisiones mundiales ya están volviendo a los niveles anteriores a la pandemia“, afirma Stephanie Feldstein, directora de población y sostenibilidad del Centro para la Diversidad Biológica (CDB), un grupo ecologista estadounidense.

En una entrevista señaló que, incluso con los confinamientos del año pasado, los gases de efecto invernadero solo se redujeron un 6,4 por ciento en 2020. Es un descenso sustancial, que representa alrededor del doble de las emisiones anuales de Japón, pero no resulta suficiente para cambiar las cosas.

“Perdimos oportunidades cuando se concedieron fondos de ayuda a los principales contaminadores del clima, como las industrias de la aviación y la carne, sin ningún requisito para una recuperación ecológica”, dice Feldstein. “Y seguimos perdiendo oportunidades cada día que los funcionarios se niegan a reconocer la crisis climática y de extinción como emergencias – igual que la pandemia“.

Balance de cuentas

El Día del sobregiro de la Tierra, creado en 2006, pretende calcular el número de días que el ecosistema necesita para restablecer sus recursos biológicos gastados y absorber los residuos producidos en un año. Eso da cuenta de la huella ecológica de la humanidad.

Global Footprint Network (GFN), la organización de investigación que elabora el dato anual junto con el grupo ecologista WWF, compara el cálculo con un resumen bancario que registra los ingresos frente a los gastos. Para ello, se utilizan miles de datos de la ONU sobre recursos como bosques biológicamente productivos, tierras de pastoreo, tierras de cultivo, zonas de pesca y áreas urbanas. El recuento se compara con la demanda de esos recursos naturales, entre ellos los alimentos de origen vegetal, la madera, el ganado, la pesca y la capacidad de los bosques para absorber las emisiones de dióxido de carbono.

En la actualidad, la humanidad utiliza un 74 por ciento más de lo que los ecosistemas globales pueden regenerar. Para seguir viviendo como lo hacemos ahora, necesitaríamos los recursos de 1,7 Tierras. Y esto no parece que vaya a cambiar pronto. Según la Agencia Internacional de la Energía, las emisiones de CO2 relacionadas con el sector energético, en particular con los combustibles fósiles como el carbón, aumentarán un 4,8 por ciento este año con respecto a los niveles de 2020.

Impulsar la bioeconomía

Sin embargo, Feldstein ve algunas razones para ser optimistas. “Los signos más esperanzadores proceden de comunidades de todo el mundo que se están tomando en serio la crisis climática, replanteándose el consumo y el crecimiento, e integrando la equidad y la protección del medio ambiente en sus políticas“, afirma.

Reformar nuestras economías no es la única forma de recuperar el equilibrio con la Tierra. En su página web, bajo el lema #MoveTheDate, Global Footprint Network destaca otras formas de acercar esa fecha al 31 de diciembre.

Reforestar una zona del tamaño de la India, por ejemplo, retrasaría la fecha ocho días, según GFN. La modernización de edificios e industrias con tecnología de ahorro de energía existente, como mejoras en los sistemas mecánicos, controles de conservación de agua y sensores que controlan con precisión la iluminación, la temperatura y la calidad del aire, retrasaría la fecha por 21 días.

La alimentación es otra área importante: según GFN, la mitad de la biocapacidad de la Tierra se utiliza solo para mantenernos alimentados. Pero gran parte de esos alimentos se pierden debido a la ineficacia del proceso de producción, o a los residuos; se calcula que entre el 30 y el 40 por ciento de los alimentos en Estados Unidos acaban en los vertederos cada año.

Eliminando la pérdida y el desperdicio de alimentos, reduciendo el consumo de carne y eligiendo alimentos cultivados con prácticas agrícolas más sostenibles y menos dependientes de los combustibles fósiles, se podría añadir un mes más a la capacidad de regeneración de la Tierra.

Tags: