En los últimos días, la Secretaría de Trabajo de Entre Ríos realizó un operativo de control en un establecimiento de rural de Lucas Sud 2°, en el departamento de Villaguay, Concordia, donde detectó graves irregulares laborales y habitacionales: ranchos de silo bolsas y consumo de agua de bidones de agroquímicos.
Durante el procedimiento, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) constataron la existencia de viviendas con serias deficiencias estructurales, habitadas por trabajadores y sus familias desde hacía más de diez años.
Estas casas se encontraban construidas con silo bolsas, sobre pisos de tierra, con techos precarios compuestos por paja y plástico. Además, se sumó la falta de instalaciones sanitarias adecuadas.
Sin embargo, el acceso agua fue uno de los puntos que generó mayor preocupación, debido a que los trabajadores reutilizaban bidones de agroquímicos y otros recipientes en desuso para poder acceder al recurso. De acuerdo con los expertos, lo preocupante de esta práctica el riesgo sanitario significativo que implica su uso.

Un trabajo marcado por la irregularidad
Además de detectar las irregularidades y riesgos que padecían estos trabajadores rurales, el operativo encabezado por el director provincial de Trabajo, Juan Pablo Irurueta, junto al delegado departamental de Concordia, Miguel Ángel Pereyra, y personal de la Dirección de Seguridad e Higiene Laboral, también verificaron la presencia de al menos dos trabajadores en condiciones de informalidad, es decir, sin registro laboral.
Como consecuencia de los resultados hallados en el procedimiento, las autoridades a cargo procedieron a labrar las actas correspondientes e iniciaron las actuaciones administrativas por la normativa vigente.
¿Para qué se utilizan los bidones de agroquímicos?
Generalmente, los bidones de agroquímicos se utilizan para almacenar, transportar y aplicar productos fitosanitarios como insecticidas, herbicidas y fertilizantes.
Una vez vacíos, estos bidones deben ser sometidos a un “triple lavado” y reciclarse para fabricar productos de uso agrícola o industrial, ya sea postes, varillas para alambrados, baldes de obra o tubos para fibra óptica, quedando prohibido su relleno o uso doméstico.
Su prohibición al uso doméstico se debe a que los plásticos con los que están fabricados pueden conservar trazas tóxicas, por lo que no se debe almacenar agua ni alimentos en ellos.

¿Cuáles son los riesgos para la salud y el ambiente del uso de los bidones de agroquímicos?
Tal es la peligrosidad de esta práctica que los expertos aseguran que el uso inadecuado de estos bidones puede generar intoxicaciones agudas y enfermedades crónicas, como cáncer, trastornos hormonales o enfermedades respiratorias.
Además, el contacto humano con los restos de residuos tóxicos puede provocar efectos en la descendencia y alteraciones del sistema inmunológico.
En cuanto al ambiente, el uso de estos bidones puede provocar contaminación del agua y el suelo, dado que los residuos de los envases mal gestionados se filtran por el suelo, llegando a las napas subterráneas o cursos de agua superficiales.
También puede generar efectos adversos en la biodiversidad, con la muerte de microorganismos no objetivos, como la fauna silvestre, abejas o microorganismos beneficios para el suelo. Incluso, pueden contaminar el aire a través de la quema de los envases que liberan toxinas peligrosas a la atmósfera.



