La Reserva de Biosfera Pereyra Iraola volvió a quedar en el centro del debate ambiental tras la aparición de nuevos cuestionamientos vinculados a la conservación de sus ecosistemas. Organizaciones ambientalistas alertaron sobre la falta de medidas de protección, problemas de mantenimiento y el avance de obras de infraestructura dentro de este espacio natural reconocido por la UNESCO.
En particular, la preocupación se concentra en la construcción del acceso que unirá la Autopista Buenos Aires–La Plata con el Camino Parque Centenario, una intervención que, según los sectores ambientalistas, podría modificar el equilibrio ecológico de una zona protegida de alto valor biológico.
Mientras tanto, el conflicto permanece abierto y suma presentaciones judiciales que buscan revisar el impacto ambiental de las obras y reforzar las acciones de conservación dentro de la reserva.

Reclamos por el impacto ambiental de la nueva conexión vial
Integrantes de la Asamblea de la Reserva de Biosfera Pereyra Iraola sostienen que el problema excede la construcción del nuevo acceso vial. También advierten sobre la necesidad de implementar mayores medidas de protección para la fauna que habita el área y mejorar el mantenimiento de distintos sectores.
Entre las principales demandas figura la incorporación de acciones que reduzcan el atropellamiento de animales sobre los caminos Centenario y General Belgrano, donde el tránsito representa un riesgo permanente para numerosas especies silvestres.
Además, los ambientalistas cuestionan que el inicio de las obras se produjera sin una instancia reciente de participación ciudadana y consideran que debieron analizarse alternativas de trazado fuera de los límites de la reserva para minimizar posibles impactos ambientales.
Fragmentación del hábitat y pedidos de mayor protección
Uno de los aspectos que más inquieta a las organizaciones es la posible fragmentación de los ambientes naturales provocada por nuevas infraestructuras viales.
La apertura de caminos puede modificar los desplazamientos de la fauna, alterar corredores biológicos y favorecer procesos de degradación del paisaje mediante movimientos de suelo, ruido y mayor circulación vehicular.
Por ese motivo, distintos sectores solicitan que cualquier intervención sea acompañada por estudios ambientales actualizados y medidas específicas de mitigación que permitan compatibilizar el desarrollo de obras con la conservación de los ecosistemas protegidos.

La importancia ecológica de la Reserva de Biosfera Pereyra Iraola
La Reserva de Biosfera Pereyra Iraola constituye uno de los espacios naturales más relevantes del Área Metropolitana de Buenos Aires por la diversidad de ambientes que alberga.
El área protege bosques, pastizales, humedales y numerosos cursos de agua que funcionan como refugio para aves, mamíferos, reptiles, anfibios e insectos, además de contribuir a la regulación del clima local y a la conservación de los recursos hídricos.
Asimismo, su designación como Reserva de Biosfera por parte de la UNESCO reconoce el equilibrio entre conservación ambiental, investigación científica, educación y actividades productivas compatibles con el cuidado de la naturaleza, convirtiéndola en un modelo de gestión sustentable para futuras generaciones.
Un conflicto que continúa bajo análisis judicial
La controversia permanece actualmente en el ámbito judicial mientras avanzan distintos pedidos para revisar las intervenciones previstas dentro del área protegida.
Las organizaciones ambientales sostienen que cualquier modificación del territorio debe contemplar el principio preventivo, priorizando la protección de los ecosistemas frente a posibles daños de difícil reversión.
Entretanto, las obras continúan bajo la órbita de AUBASA, mientras el debate pone nuevamente sobre la mesa el desafío de compatibilizar las necesidades de infraestructura con la preservación de uno de los corredores ecológicos más importantes de la provincia de Buenos Aires.



