El pasado 6 de agosto se cumplieron 11 años del derrame tóxico de sulfato de cobre en los ríos Bacanuchi y Sonora, provocado por la mina Buenavista del Cobre, propiedad de Grupo México.
Este desastre, considerado el más grave en la historia minera del país, afectó a miles de personas en ocho municipios de Sonora, y aún hoy no ha sido reparado.
Protesta pacífica en Hermosillo: memoria y exigencia de justicia
Para conmemorar esta fecha, integrantes de los Comités de Cuenca Río Sonora, junto con la organización PODER, llevaron adelante una protesta pacífica en la plaza Emiliana de Zubeldía, en Hermosillo.
Allí, frente al Antimonumento Río Sonora, se realizó una velada en memoria de las víctimas de la contaminación, y se denunció la falta de voluntad política y empresarial para remediar los daños.
Once años sin reparación: el reclamo de las comunidades afectadas
Durante la jornada, Fernanda Hopenhaym Cabrera, codirectora de PODER, acompañó a las comunidades y llamó a una remediación integral y urgente. Por su parte, Martín Valenzuela, representante de los comités, leyó un pronunciamiento que resume el sentimiento de las poblaciones afectadas:
“Once años después, seguimos bebiendo agua contaminada, sin acceso a salud especializada ni soluciones ambientales reales. Grupo México, el gobierno estatal y el federal nos han dado la espalda”.
Los comités denunciaron que solo existen seis plantas potabilizadoras, ninguna con capacidad de filtrar metales pesados, y que las promesas de construir 36 plantas fueron reducidas a 22, repitiendo el patrón de incumplimiento iniciado por el fideicomiso Río Sonora.
Presas en un río contaminado: una decisión sin consenso ni sentido ambiental
Uno de los puntos más críticos del reclamo fue la opacidad en la planificación de nuevas presas sobre el Río Sonora.
Las comunidades señalaron que, mientras no se resuelve la contaminación, el Estado prioriza intereses económicos corporativos por encima de los derechos fundamentales:
“Construir presas en un río contaminado es absurdo. Es una muestra clara de que el modelo extractivo sigue vigente, sin consulta ni reparación”.

Llamado directo a Claudia Sheinbaum: que la justicia ambiental sea prioridad
Los Comités de Cuenca Río Sonora pidieron a la presidenta Claudia Sheinbaum que se pronuncie públicamente sobre el caso, que evidencie la responsabilidad de Grupo México y que impulse acciones concretas para garantizar:
- Agua segura y libre de metales pesados
- Atención médica especializada para las comunidades
- Remediación ambiental efectiva y participativa
- Consulta previa sobre proyectos hídricos en la cuenca
Justicia ambiental postergada: once años de lucha y organización comunitaria
El caso del Río Sonora es símbolo de la resistencia frente al extractivismo sin control.
A más de una década del derrame, las comunidades de Ures, Arizpe, Baviácora, Aconchi, Banámichi, Cananea, Huépac y San Felipe de Jesús siguen organizadas, denunciando la simulación oficial y exigiendo que la justicia ambiental deje de ser una promesa vacía.



