Un informe revela la responsabilidad de Europa en la deforestación ilegal

La Unión Europea importó para su consumo un total de 6.000 millones de euros en bienes vinculados a la deforestación ilegal en un solo año, según denuncia un informe de la ONG FERN que asegura que los mercados para bienes ilegales aún permanecen abiertos y que los incentivos a estos comportamientos criminales siguen siendo elevados.

Así, el informe ‘Bienes robados: la complicidad de la UE en la deforestación de la selva tropical’ revela también que cada dos minutos se taló ilegalmente el equivalente a un campo de fútbol en el mundo entre 2010 y 2012 para satisfacer las necesidades agroganaderas de la Unión Europea, como la ternera, el aceite de palma, la soja, entre otras.

Ante esta situación, la ONG ha publicado una serie de informes que proponen dar pasos completos en la UE que pueden acabar con esta situación. Estos informes se dan a conocer coincidiendo con la celebración de una conferencia este lunes en el Parlamento Europeo sobre el desarrollo de un plan de acción en la UE para la deforestación y los derechos.

Compartí esta nota

Últimas noticias

Te pueden interesar
Te pueden interesar

Impacto de la agroindustria en Surinam: el dilema de la soja y la pérdida del 94.5% de bosque tropical

Surinam debe elegir entre el desarrollo agrícola y la conservación de sus bosques, enfrentando el impacto de la agroindustria extranjera.

Contaminación del arroyo Ludueña en Rosario: vecinos y ambientalistas exigen frenar el vuelco sistemático de residuos peligrosos

Descubre la denuncia contra la contaminación del arroyo Ludueña y el impacto en la comunidad de Fisherton y Rosario.

Día Internacional de la Conservación del Suelo: un llamado a transformar hábitos y modelos productivos en América Latina

Conoce la importancia de la conservación del suelo y su papel crucial en los ecosistemas y la biodiversidad global.

Conflicto armado en la Amazonía colombiana: 48 muertos y desplazamiento de indígenas Jiw y Nukak en Guaviare

La Amazonía colombiana vive un conflicto armado devastador, afectando gravemente a los pueblos indígenas Jiw y Nukak y promoviendo la deforestación.