La tormenta, conocida como Santa Rosa, que tuvo lugar por la provincia de Buenos Aires la madrugada del lunes pasado, no dejó consecuencias estructurales, pero sí daños que afectarían el bienestar de los animales en Tandil. Esto es lo que habría sucedido en el predio de Bienestar Animal, el cual fue denunciado por abandono, debido a las condiciones en las que se encontraba el lugar.
De acuerdo con un video publicado en la red social de Mascotandil, este lugar representa un riesgo para los animales que viven allí, ya que aseguran que el estado del predio podría convertirse en un foco de enfermedades como neumonía, otitis, hongos y dermatitis húmeda, entre otras.
A su vez, dicha cuenta mencionó que desde hace tiempo se está pidiendo la mejora del predio a las autoridades municipales y que no obtuvieron respuestas. En este sentido, mencionaron que si la situación no cambia, se verán obligados a realizar una marcha masiva con los perros desde el Municipio hasta la casa del Intendente.
El predio de Bienestar Animal fue constituido en enero de 2022 en la Ruta Nacional 226, cerca del Relleno Sanitario de la ciudad. Este espacio, anteriormente, era utilizado por Bromatología.
Un predio en malas condiciones
Según Mariana Jara, responsable de Mascotandil, el trabajo, que inicialmente consistía en la construcción de 12 caniles, fue abandonada a mitad de camino, tras la asunción del nuevo director.
Sin embargo, la mudanza de animales continuó, dado que cuando empezaron a movilizar a los animales para allá les avisaron que los caniles se inundaban. Desde entonces, aseguran que se movilizaron en busca de respuesta, pero no fueron escuchados.

Las necesidades básicas que debe cubrir un refugio de animales
Un refugio de animales debe garantizar condiciones básicas de bienestar, lo que implica contar con espacios amplios, ventilados y protegidos de la intemperie. Las instalaciones deben ofrecer resguardo contra el frío, el calor extremo y la lluvia, evitando el hacinamiento y reduciendo el estrés de los animales.
Además, es fundamental que disponga de áreas diferenciadas para perros, gatos y otras especies, con zonas de aislamiento para los recién llegados o aquellos en tratamiento veterinario. Esto previene contagios de enfermedades y permite un mejor control sanitario.
El refugio también debe asegurar atención veterinaria regular, alimentación balanceada y acceso constante a agua limpia. A ello se suma la necesidad de contar con personal capacitado y programas de socialización, que preparen a los animales para futuras adopciones responsables.



