Restos de cohetes SpaceX contamina de la empresa de Elon Musk, han invadido las costas de Tamaulipas, generando daños ambientales y movilizando autoridades de México.
Jesús Elías, presidente de Conibio Global AC, reveló cómo desechos de SpaceX contamina el Golfo de México tras explosiones de propulsores, afectando ecosistemas y comunidades pesqueras. Los hechos ocurrieron tras lanzamientos fallidos en noviembre 2023 y mayo 2024, con fragmentos llegando hasta el Río Bravo.
Origen: explosiones en el Golfo de México SpaceX contamina
El problema inició cuando SpaceX contamina, con su base junto al Río Bravo en Texas, realizó lanzamientos cuyos propulsores de 200 toneladas fueron detonados en aguas mexicanas. El 19 de noviembre de 2023, tras un despegue «exitoso», el propulsor del cohete más grande del mundo con 135 metros de altura, explotó en el Golfo.
Elías, coordinador de conservación de tortugas marinas, presenció cómo helicópteros y embarcaciones recuperaban plásticos. El 27 de mayo de 2024, otra explosión aérea dispersó 200 toneladas de fragmentos sin operativos de limpieza.
Toneladas de desechos de SpaceX contamina
Tres días después del segundo incidente, playas de Tamaulipas amanecieron cubiertas de residuos. «Teníamos 40 kilómetros lineales de basura«, detalló Elías. Entre los desechos recolectados destacan:
- 13 tanques de combustible usados en sistemas contra incendios de los cohetes.
- Más de una tonelada de microplásticos negro proveniente de recubrimientos.
- Fragmentos de aluminio con etiquetas de SpaceX y metales oxidados.
Impacto ambiental y daños colaterales
La contaminación trasciende la basura visible. «Más del 80% del cohete quedó sumergido«, advirtió Elías, señalando riesgos por combustibles tóxicos ingeridos por fauna marina.
Conibio Global ha documentado tortugas, aves y ballenas varadas. Además, una explosión terrestre en Texas el miércoles 11 de la noche lanzó fragmentos a Matamoros, rompiendo ventanas a 500 metros. «Es un tema de seguridad nacional», alertó el activista, mostrando restos de la nave en el Río Bravo.
Respuesta gubernamental y exigencias
Autoridades municipales, estatales y federales respaldan las investigaciones. El presidente municipal Alberto Granados coordinó recolección de tanques en «La Burrita», mientras PROFEPA y SEMARNAT analizan evidencias.
Elías, reunido con equipos de la presidenta Claudia Sheinbaum, exige a México las reparaciones: «En dos ocasiones han perdido el control total del cohete. Solo fue una prueba piloto».
Pescadores locales ven amenazado su sustento por contaminación en bancos pesqueros.
SpaceX contamina y enfrenta reclamos históricos por convertir aguas nacionales en vertedero espacial, mientras México evalúa acciones legales ante daños irreversibles a sus costas y biodiversidad.




