Una bolsa plástica con inscripciones en chino, detectada a más de 1.200 metros de profundidad y 300 km de la costa de Mar del Plata, generó sorpresa y debate. Fue durante la transmisión en vivo internacional realizada en el marco del proyecto Station 69: Mar Del Plata Canyon | SOI Divestream 812.
El descubrimiento se produjo la mañana del sábado, mediante el uso del vehículo submarino remoto ROV SuBastian. Más de 18.000 personas siguieron la señal en YouTube, comentando hallazgos en tiempo real y participando activamente en lo que fue una fusión inédita entre exploración científica y ciudadanía digital.
Impacto en redes, biodiversidad desconocida y participación activa
Uno de los usuarios que siguió la transmisión fue Andrés Snitcofsky (@rusosnith), quien compartió momentos destacados en redes sociales, entre ellos la bolsa hallada en el lecho marino. El hecho provocó discusión sobre la proximidad de la zona a la milla 200, donde operan flotas pesqueras legales e ilegales.
Más allá de los residuos, el evento permitió observar especies poco conocidas, como una estrella de mar a 1.195 metros, un pulpo Graneledone boreopacifica y un cangrejo. Las preguntas del público fueron respondidas por el equipo científico a bordo, en tiempo real, generando un ambiente educativo y accesible.
“Sabemos más de la superficie lunar que de nuestros propios mares”, reflexionó Snitcofsky, destacando la relevancia de este tipo de campañas.
Ciencia aplicada: biodiversidad, ADN ambiental y plástico en el mar
La expedición, titulada Underwater Oases of Mar del Plata Canyon: Talud Continental IV, es impulsada por la Fundación Schmidt Ocean Institute en colaboración con el Instituto de Biología de Organismos Marinos (IBIOMAR-CONICET). A ello se suman más de 30 investigadoras e investigadores de diversas instituciones nacionales.

Es la primera vez que la fundación opera en aguas profundas del Atlántico sudoccidental. Es parte de una serie de estudios sobre hábitats bentónicos vulnerables, dinámica de sedimentos, procesos reproductivos, ADN ambiental y la presencia de microplásticos y basura en zonas remotas.
Todo el contenido audiovisual generado será compartido en repositorios de libre acceso, y parte se incorporará en museos y espacios educativos del país.
Ciencia en tiempo real y una advertencia contundente
Lo que inició como una exploración submarina terminó por convertirse en una clase magistral de ciencia oceánica. La aparición de basura plástica en zonas profundas no solo asombra, sino que revela el alcance de nuestra actividad humana.
El mensaje final fue claro: necesitamos explorar para entender, y también para actuar. Incluso en los rincones más inaccesibles del océano, la huella antropogénica persiste. Mirar hacia el fondo del mar es mirar hacia el fondo de nuestras propias responsabilidades.



