"Cuando el hielo se derrite ingresa una gran cantidad de agua dulce al sistema marino costero junto a un aporte de sedimentos", dijo la doctora Dolores Deregibus.
El equipo será montado en la base Belgrano II, la más austral de los emplazamientos argentinos en el continente, para detectar exoplanetas y otros cuerpos menos accesibles desde otras latitudes.
Los investigadores estudiaron la atmósfera antigua de la Tierra capturando pequeñas burbujas de aire que se conservaron en el hielo antártico durante hasta 1,5 millones de años.