La Amazonía brasileña ha recuperado su superficie de agua tras una sequía severa. La mejora se debe a un aumento en las precipitaciones, aunque persisten riesgos climáticos.
El aumento de actividades industriales en zonas de reproducción, más la presencia de depredadores como perros asilvestrados, amenaza el hábitat de esta pequeña ave en Chile.
Estuvo al borde de la extinción, con pequeñas poblaciones fragmentadas a lo largo del país. La protección de tres lugares de anidación en la Región de O’Higgins permitió que la cantidad de loros aumentara de 217 a más de 4 mil.
George Adams, de 91 años, cree que la madre naturaleza ha sido muy buena con él durante toda su vida, por lo que está haciendo un esfuerzo por retribuir.
La Amazonía brasileña ha recuperado su superficie de agua tras una sequía severa. La mejora se debe a un aumento en las precipitaciones, aunque persisten riesgos climáticos.