Comunidades campesinas en el norte de la provincia alertaron que las máquinas que arrasan árboles a su paso están avanzando también sobre sus parcelas, donde viven y crían animales.
Hasta el 85% de las especies catalogadas como amenazadas en el Amazonas pueden haber perdido una parte sustancial de su hábitat debido a la deforestación y los incendios en las últimas dos décadas.