La iniciativa está liderada por un grupo de jóvenes mendocinos (argentinos) que proponen una especie de madera plástica para evitar la tala de más de un millón de árboles.
Así lo revela un estudio que sugiere un modelo de vigilancia comunitaria con detección de alertas de deforestación para proteger los bosques tropicales.
Subió 17% en el primer semestre. Se trata de la mayor tasa de devastación registrada para este período en la mayor selva tropical del planeta desde 2016