Comenzará a inyectar energía renovable al sistema de interconexión -a un costo de 60 dólares el megavatio-hora (MWh)-, en principio desde fines de este mes.
Gracias a un nuevo acuerdo a largo plazo, toda la energía que consume Sydney procederá exclusivamente de proyectos locales de energía fotovoltaica y eólica.
La mitad de las plantas eléctricas que usan este contaminante combustible fósil cierran. Las normas ambientales europeas y el mercado las hacen ya inviables