Se trata de agua atrapada en forma de hielo en una multitud de microcráteres. Los informes publicados en Nature Astronomy destacan que esto abarataría los costos de las misiones espaciales.
La sonda OSIRIS-REx tenía la difícil misión de posarse sobre el asteroide Bennu para recoger muestras y posteriormente devolverlas con éxito a la Tierra,