Comiendo y digiriendo alimentos, estas criaturas marinas blanditas contribuyen a mantener el océano limpio, e incluso a luchar contra el cambio climático.
Los experimentos a bordo incluyen el estudio de cómo los osos de agua toleran el espacio, si la microgravedad afecta a las relaciones simbióticas y el análisis de la formación de cálculos renales.
Los caballitos de mar se consumen en China en sopas y bebidas alcohólicas, como parte de la medicina tradicional para tratar problemas de riñón, impotencia y la infertilidad.