Los caballitos de mar se consumen en China en sopas y bebidas alcohólicas, como parte de la medicina tradicional para tratar problemas de riñón, impotencia y la infertilidad.
Esta especie era antes frecuente en las costas de 90 países, pero ahora se encuentra entre los peces marinos más amenazados del mundo debido a la sobrepesca y está presuntamente extinto en 46 de esas naciones.