El Caribe de Honduras y Guatemala fue reconocido por su turismo sostenible

Las costas del Caribe de Honduras y Guatemala son un paraíso donde se funden los bosques tropicales con las aguas turquesas del Arrecife Mesoamericano, la segunda barrera de corales más larga del planeta.

 
Una región donde todo el sabor del Caribe se siente en el clima, lagastronomía y la música, pero sobre todo en la calidez y la alegría de su gente, de las culturas maya y garífuna.
 
Millones de turistas la visitan cada año, atraídos por su espectacular belleza natural y su biodiversidad, pero paradójicamente estas actividades y el desarrollo costero que lleva aparejado amenazan el mismo recurso del que dependen.
 
Por eso, en el año 2012, WWF comenzó un proyecto para potenciar el turismo de base comunitaria y sostenible en el Arrecife Mesoamericano, específicamente en Izabal (Guatemala) y la Costa Norte de Honduras.
 
A través de esta iniciativa, WWF busca demostrar que es viable impulsar un modelo de desarrollo sostenible en áreas protegidas, en el que las comunidades locales se beneficien directamente de la actividad turística, contribuyendo así a mejorar su calidad de vida y a proteger el patrimonio natural y cultural del lugar.
 
Esta semana, en el marco de la Feria Internacional de Turismo de Madrid, la iniciativa ‘Caribe Maya’ ha recibido el premio ‘Espíritu de Excelencia’ de la feria, seleccionado por un jurado formado por 7 personalidades de diferentes países, del mundo del turismo, el arte, y la gastronomía.

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