Tras el Día Mundial de los Albatros (el 20 de junio), la organización Aves Argentinas alertó sobre las amenazas críticas que enfrentan estas aves marinas en el Mar Argentino.
La ONG lanzó una campaña para ampliar el equipo de voluntarios del Programa ECOFAM, que releva ejemplares sin vida en las costas para aportar datos clave a la investigación científica.
El albatros de ceja negra: símbolo de soberanía y biodiversidad
Entre las distintas especies presentes, el albatros de ceja negra (Thalassarche melanophris) es el más representativo del litoral argentino. Anida en las Islas Malvinas y recorre todo el Mar Argentino.
“Su ruta aérea actúa como un puente que recorre nuestras aguas. Es casi una forma de defensa de la soberanía”, señaló el biólogo Leandro Tamini, director del Programa Marino de Aves Argentinas.
Dos grandes amenazas: especies invasoras y pesquerías industriales
Tamini advierte que los albatros enfrentan dos amenazas principales:
1. Especies exóticas en las colonias reproductivas
- Ratas, ratones, gatos e incluso cabras alteran el hábitat donde anidan.
- Estas especies destruyen el entorno o directamente atacan a los adultos y crías.
- “Hay casos documentados donde varios ratones llegan a devorar un albatros en una sola noche”, remarcó el especialista.
2. Captura incidental en buques pesqueros
- Los palangreros, que lanzan líneas con miles de anzuelos, son una de las principales amenazas.
- Los albatros mueren al intentar alimentarse y quedar enganchados.
- En el Mar Argentino, las redes de arrastre también provocan choques fatales con los cables del aparejo.
Aunque se han implementado medidas como las líneas espantapájaros, obligatorias desde 2017 en parte de la flota comercial, Tamini advierte que los controles son insuficientes: “La Subsecretaría de Pesca tiene un cuerpo de fiscalización muy pequeño frente a la magnitud de la flota. El recorte del Estado solo agravó esa situación”, subrayó.
ECOFAM: ciencia ciudadana para monitorear la salud oceánica
El Equipo Costero de Observadores de Fauna y Ambiente Marinos (ECOFAM) reúne actualmente a 60 voluntarios en nueve nodos, desde la provincia de Buenos Aires hasta Tierra del Fuego, incluyendo localidades como Pinamar, Mar del Plata, Necochea, Las Grutas y Ushuaia.
La iniciativa impulsa a ciudadanos a:
- Recorrer playas de forma voluntaria.
- Registrar hallazgos de aves, tortugas o mamíferos marinos sin vida.
- Tomar medidas, fotografías y cargar datos que luego son sistematizados por científicos.
“Cada observación suma. Cada registro es una pieza del rompecabezas que nos permite entender el estado real del Mar Argentino”, explicó Tamini.
Hacer ciencia en un contexto de recorte y financiamiento incierto
Desde el Programa Marino, Tamini reconoce que el deterioro de la situación económica impacta sobre las tareas de investigación: “El financiamiento externo pierde fuerza con el aumento del dólar. Pero el Conicet es el más afectado: sufre un desfinanciamiento profundo que pone en jaque la continuidad de la ciencia pública”, afirmó.
Proteger a los albatros es cuidar la salud del mar
Los albatros no solo son aves majestuosas, sino indicadores sensibles de la salud oceánica. Su declive refleja desequilibrios que afectan a toda la cadena marina. El llamado de Aves Argentinas busca sumar manos voluntarias en la costa y seguir construyendo conocimiento en tiempos difíciles para la ciencia.



