La falta de acceso a agua potable sigue siendo uno de los desafíos más urgentes a escala global, y ahora un joven inventor italiano propone una solución tan simple como ingeniosa: un purificador portátil que no requiere electricidad y que podría reducir la dependencia de las botellas plásticas.
Desarrollado por Salvatore Ferrante, investigador de la Universidad Iuav de Venecia, el dispositivo fue pensado como parte de su tesis universitaria y actualmente participa en los James Dyson Award, uno de los certámenes más prestigiosos en materia de diseño e invención tecnológica.
«Buscaba un proyecto que realmente pudiera tener impacto en comunidades que enfrentan emergencias o situaciones estructurales de exclusión», explicó Ferrante en el marco del concurso.
Un sistema sin enchufes ni baterías: funciona con sol o fuerza manual
A diferencia de los purificadores convencionales que dependen de la gravedad o la energía eléctrica, este dispositivo emplea un motor recargado con energía solar o una manivela manual, lo que le permite generar la presión necesaria para empujar el agua a través de membranas ultrafinas que eliminan contaminantes.
Tras experimentar con filtros biológicos, rayos UV y cloración, Ferrante se inclinó por el uso de filtros de membrana semipermeables, que ofrecen una combinación ideal entre eficacia, portabilidad y facilidad de uso. El resultado: agua más limpia, sin dependencia energética y sin residuos plásticos.
Diseño compacto, intuitivo y práctico para contextos difíciles
El purificador incluye:
- Un contenedor tipo fuelle que sirve también como embalaje.
- Un filtro desmontable que se fija a la base mediante un riel.
- Un tubo flexible para canalizar el agua desde el depósito al filtro.
- Una bomba solar y una manivela que pueden alternarse según las condiciones.
- Una botella plegable para recolectar el agua purificada.
Su uso es sencillo: se expande el contenedor, se conecta el filtro y el tubo, y se elige si bombear con energía solar o manualmente. Esta presión es clave para atravesar membranas con poros más pequeños que los de los sistemas convencionales, lo que incrementa la efectividad de la purificación.
Pensado para emergencias, pero útil en cualquier rincón sin electricidad
El dispositivo fue diseñado con la idea de ser usado en zonas rurales, en crisis humanitarias o después de desastres naturales, donde la electricidad y el acceso al agua segura son escasos o inexistentes.
Es ligero, transportable e intuitivo, lo que lo convierte en una herramienta valiosa en condiciones extremas.
Próximos pasos: ajustes técnicos y más validaciones
Ferrante ya proyecta mejoras, como:
- Definir el motor eléctrico definitivo que se usará como bomba.
- Establecer la presión óptima de funcionamiento.
- Determinar el tamaño de poro ideal de la membrana.
- Incluir un sistema de retrolavado para limpieza del filtro.
«Espero seguir perfeccionándolo para que sea realmente útil allí donde más se necesita», concluyó el inventor.
Foto de portada: James Dyson Award



