Organizaciones ambientalistas y referentes científicos advierten que hay una reserva natural en peligro en Córdoba. Se trata de la Reserva Natural de la Defensa La Calera, un área protegida clave en el oeste de la provincia.
El conflicto surgió tras la reciente firma de un acta acuerdo entre el Gobierno provincial y el Ministerio de Defensa de la Nación. Podría habilitar la desafectación de sectores del predio militar para destinarlos a nuevos usos, incluso urbanísticos.
Reserva natural en peligro en Córdoba: qué reclama
La Reserva Natural de la Defensa La Calera abarca más de 5000 hectáreas y protege valiosos ecosistemas serranos del Chaco Seco y el espinal.
Posee una rica biodiversidad que incluye especies autóctonas, cursos de agua y una cobertura vegetal clave para la mitigación del cambio climático y el abastecimiento hídrico regional.
El acuerdo firmado, sin consulta pública ni estudios de impacto ambiental conocidos, contempla la posibilidad de fragmentar el área protegida para usos no compatibles con la conservación.
Diversas organizaciones, como la Red de Ambientalistas Cordobeses, sostienen que esta decisión pone en riesgo el equilibrio ecológico de la región y vulnera los compromisos asumidos por el Estado en materia de protección ambiental.
Según especialistas, el avance de la urbanización sobre la reserva implicaría una pérdida de hábitat para especies vulnerables, mayor presión sobre los recursos hídricos y un retroceso en la planificación territorial sostenible.
Además, denuncian que no se respetaron los principios de acceso a la información y participación ciudadana, consagrados en el Acuerdo de Escazú, vigente en Argentina.
Desde el ámbito científico y académico, reclaman también que cualquier modificación sobre la Reserva La Calera debe evaluarse bajo estrictos criterios técnicos y legales. Y no por decisiones unilaterales con fines inmobiliarios.
La zona, además, cumple un rol estratégico como corredor biológico y como área de amortiguación ante eventos climáticos extremos.
Los colectivos ambientales exigen la nulidad del acta firmada y una audiencia pública que garantice la transparencia del proceso. En paralelo, comenzaron a crecer las campañas de concientización en redes sociales bajo los hashtags #SalvemosLaCalera y #LaReservaNoSeVende.
La biodiversidad de la reserva
El sector serrano está ocupado por bosques en adecuado estado conservación, en buena parte gracias a los casi 70 años en que fue custodiado por el Ejército Argentino. Este bosque está integrado principalmente por molles (Lithraea molleoides) y horco quebrachos (Schinopsis marginata).

Las zonas más bajas, correspondientes al distrito del Algarrobo del Espinal, sufrieron un importante impacto por causa de la agricultura, pero, adecuadamente manejadas, podrán recuperar pronto su naturaleza original.
La existencia del área protegida amplía las posibilidades de supervivencia de la fauna nativa que son muy presionadas localmente.
Se verificó la presencia del puma (Puma concolor), gato montés (Leopardus geoffroyi), la corzuela parda (Mazama gouazoubira), el hurón menor (Galictis cuja), el zorrino común (Conepatus chinga), y el peludo chico (Chaetophractus vellerosus), entre los mamíferos.
Por otra parte, figuran el halcón peregrino (Falco peregrinus), la reina mora (Cyanocompsa brissonii), el carpintero negro (Dryocopus schulzi) y el esparvero común (Accipiter erythronemius), la monterita canela (Poospiza ornata), la bandurria austral (Theristicus melanopis), entre las aves.
Los reptiles también están en la reserva. Se destacan el sapito de colores (Melanophryniscus stelzneri stelzneri) y la ranita trepadora serrana (Hypsiboas cordobae).
Como zona estratégica, esta reserva es uno de los sectores de mayor superficie sin cambios de uso del suelo del Gran Córdoba. Tiene bosque nativo en muy buen estado de conservación, y constituye un pulmón verde en la zona.



