El equipo NBRaINS, de la empresa argentina Benito Roggio ambiental (BRa), fue seleccionado por la NASA como uno de los ganadores de la primera fase del LunaRecycle Challenge. Se trata de una competencia global orientada a desarrollar soluciones para reciclar residuos no biológicos durante misiones espaciales prolongadas.
Una propuesta circular en órbita lunar
El desafío, enmarcado en el programa Artemis —que impulsa el regreso humano a la Luna y futuras misiones a Marte— convocó más de 1.200 proyectos de 86 países. La solución argentina fue la única seleccionada de Latinoamérica y destacó por su capacidad de resolver problemas reales en entornos cerrados como las bases lunares, sin depender de reabastecimientos desde la Tierra.
Ganadora en la categoría Prototype Build Track, la propuesta consiste en:
- Reciclar guantes de nitrilo (NBR) y polietileno, comunes en misiones
- Convertirlos en filamentos de impresión 3D
- Fabricar objetos útiles directamente en la base lunar, como herramientas o componentes científicos
De la Tierra a la Luna: experiencia aplicada
“Este reconocimiento nos llena de orgullo. Salimos de nuestra zona de confort y aplicamos años de experiencia en gestión de residuos terrestres a un entorno desconocido como el lunar”, destacó Nicolás Escardó, gerente de Nuevos Negocios de BRa en un comunicado.
El equipo multidisciplinario de BRa nació en 2023 con profesionales en ciencia, innovación y sostenibilidad. Su experiencia incluye:
- Más de 750.000 toneladas de residuos urbanos recolectados al año
- Producción de energía verde para 17.000 hogares
- Más de 165.000 toneladas de compost a partir de residuos orgánicos
La firma, certificada como Empresa B, ya contaba con un área de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i) pionera en el país, aplicada ahora a uno de los retos más exigentes de la ingeniería ambiental.
Desafío internacional y futuro de la competencia
Aunque el premio monetario de esta fase quedó reservado para empresas estadounidenses, el equipo argentino pasó todos los filtros técnicos de la NASA y de la Universidad de Alabama, que evaluaron:
- Eficiencia energética
- Viabilidad operativa
- Escalabilidad del sistema
La siguiente fase del LunaRecycle Challenge premiará soluciones basadas en gemelos digitales, simulaciones virtuales que permiten testear procesos en entornos extremos sin interacción física directa.
Reciclar residuos fuera del planeta (y dentro también)
El proyecto NBRaINS es más que un sistema técnico: propone una filosofía circular para entornos espaciales, donde cada gramo importa y donde el residuo ya no puede simplemente descartarse.
“La NASA busca reducir al mínimo los desechos en misiones de un año con ocho astronautas. Desde empaques de alimentos hasta textiles, todo debe tener una segunda vida”, explicaron desde BRa.
Además, la agencia espacial reconoce que estas tecnologías podrían revolucionar el reciclaje terrestre, inspirando soluciones que mejoren la eficiencia de los sistemas actuales.
“Este premio nos mostró que nada es imposible. Que con visión ambiental y trabajo colaborativo podemos aportar incluso a los desafíos fuera de nuestro planeta”, concluyó Escardó.



