Un grupo de empresas y centros de investigación europeos avanza en el desarrollo de una batería más verde y poderosa que podría cambiar el futuro de la movilidad eléctrica. Se trata del proyecto TALISSMAN, liderado por instituciones españolas, que busca perfeccionar las baterías de litio-azufre de quinta generación.
Con financiación del programa Horizonte Europa y una duración prevista de cuatro años, el objetivo es ofrecer una alternativa sostenible y eficiente para el transporte pesado, la aviación eléctrica y el sector automotor.
Las nuevas baterías prometen duplicar la densidad energética respecto a las actuales de ion de litio. Además, utilizan azufre, un recurso abundante y económico, lo que reduce la presión sobre minerales escasos como el cobalto y el níquel.
España cumple un rol central en este proyecto, con empresas como CIDETEC, Airbus Operations, Tecnalia y Sustainable Innovations al frente del diseño y validación de tecnologías híbridas y sólidas que podrían estar listas entre 2027 y 2030.

Una alianza estratégica por una energía más limpia
Cada institución participante aporta experiencia clave. CIDETEC trabaja en electrodos y electrolitos avanzados, mientras Airbus define los requisitos para adaptar estas baterías a la aviación eléctrica, donde el peso y la seguridad son prioritarios.
Tecnalia contribuye en la síntesis de materiales para los ánodos de litio y analiza el impacto ambiental del ciclo de vida de las soluciones propuestas. Esto garantiza que los avances tecnológicos vayan de la mano con la sostenibilidad.
Sustainable Innovations se enfoca en difundir los resultados del proyecto, formar profesionales e integrar la innovación en el mercado. El consorcio se completa con socios de Francia, Alemania e Italia, reforzando la dimensión europea del desarrollo.
Juntos, trabajan para superar los desafíos actuales de estas baterías, como la degradación de los electrodos o la inestabilidad de los polisulfuros, mediante celdas estructuradas y materiales innovadores que prolonguen su vida útil.
Alternativas sostenibles a las baterías de litio convencionales
Si bien las baterías de litio-azufre representan una mejora significativa, no son la única vía de innovación. Las baterías de estado sólido eliminan el electrolito líquido, reduciendo riesgos y aumentando la estabilidad térmica y mecánica.
También se exploran soluciones basadas en sodio, que podrían sustituir al litio por ser más abundante y barato. Aunque aún tienen menor capacidad, su potencial para almacenamiento estacionario es prometedor.
Otras opciones en estudio incluyen baterías de flujo redox, ideales para sistemas fijos de gran escala, y supercondensadores, que ofrecen cargas rápidas en vehículos ligeros aunque con menor autonomía.

Una transición energética con sello europeo
TALISSMAN busca posicionar a Europa como referente mundial en tecnología de baterías limpias. Esta apuesta permite reducir la dependencia de proveedores externos y alinear la producción con los objetivos del Pacto Verde Europeo.
Las nuevas tecnologías desarrolladas no solo beneficiarán a los vehículos eléctricos, sino también a drones, aviones ligeros y camiones de larga distancia. La eficiencia energética será clave para disminuir emisiones contaminantes.
La hoja de ruta incluye pruebas de seguridad, modelado predictivo y escalado industrial, todo con vistas a consolidar una industria energética más circular y resiliente. Con estos avances, Europa da un paso firme hacia una movilidad más ecológica y autónoma.



