La Reserva de Vida Silvestre Urugua-í, ubicada en el corazón de la Selva Misionera, acaba de sumar un nuevo capítulo a su historia de conservación: el registro de Sami, un yaguareté macho adulto.
Sami ya había sido fotografiado en Brasil y Argentina, y ahora aparece por primera vez en este espacio protegido de 3.243 hectáreas.
“Este hallazgo reafirma el valor de los esfuerzos que venimos desarrollando desde 1997”, destacó Karina Schiaffino, administradora de la reserva, al confirmar la noticia.
Un felino que recorre fronteras: seguimiento transnacional de Sami
La información fue cotejada con el banco de datos del Proyecto Yaguareté (CeIBA-CONICET), que confirmó que se trata de Sami. Un individuo habitualmente monitoreado por el equipo de Onças do Iguaçu en el Parque Nacional do Iguaçu, Brasil.
En 2022, Sami cruzó el río Iguazú y fue fotografiado en el Parque Nacional Iguazú, Argentina. En 2024, se lo registró en Campo Los Palmitos, y ahora, en 2025, aparece por primera vez en Urugua-í.
Este patrón de movimiento refleja la necesidad de grandes extensiones de selva conectadas, en buen estado de conservación, para garantizar la supervivencia de la especie.

El Corredor Verde: clave para la movilidad de especies de gran porte
La presencia de Sami refuerza el valor del Corredor Verde, un bloque continuo de selva que permite la movilidad de especies como el yaguareté, y subraya la urgencia de combatir la caza furtiva y restaurar los parches degradados del bosque atlántico.
Cada registro de un yaguareté es una señal de esperanza y un recordatorio de que la restauración ecológica y la protección territorial son fundamentales para conservar la biodiversidad de la región.
Urugua-í: una reserva modelo en conservación y restauración
Creada en 1997, la Reserva Urugua-í protege un tramo clave del arroyo homónimo, que abastece a comunidades locales, sostiene la producción agrícola y contribuye a la generación de energía. Además, alberga una Estación Biológica dedicada a la investigación y formación en conservación.
Desde 2008, funciona allí el Vivero de Especies Nativas Andrés Johnson, que produce miles de plantines para proyectos de restauración de selva, en articulación con la empresa Arauco Argentina S.A. y la Fundación Vida Silvestre Argentina, que gestiona el área hasta hoy.
Ciencia, territorio y compromiso: una fórmula que da resultados
La aparición de Sami en Urugua-í no solo representa un logro técnico, sino también una validación del trabajo articulado entre instituciones, comunidades y científicos.
Es una muestra concreta de que la conservación es posible cuando se combina conocimiento, voluntad y acción territorial.



