La cooperativa Creando Conciencia, integrada por ex cartoneros del partido de Tigre, lanzó una nueva línea de producción de Poliestireno de Alto Impacto reciclado (HIPS), un material que combina resistencia, elasticidad y durabilidad.
Con esta iniciativa, la organización avanza en la consolidación de un circuito de reciclaje integral: recolecta, separa, transforma y devuelve al mercado productos elaborados a partir de desechos plásticos. Así, convierte un material desechado en insumo de calidad, generando al mismo tiempo empleo digno para sus asociados.
El HIPS reciclado se caracteriza por su capacidad de absorber impactos y resistir el uso intensivo, lo que lo hace ideal para superficies y objetos de uso cotidiano. La apuesta de la cooperativa no solo se limita a la producción, sino también a impulsar la conciencia ambiental en la comunidad, reforzando la necesidad de separar residuos en origen.
Este nuevo proyecto se suma a otras líneas de trabajo que ya desarrolla Creando Conciencia en su Polo Productivo Cooperativo, donde también fabrica útiles escolares, mobiliario urbano y composteras. De esta manera, reafirma su doble compromiso: reducir el impacto ambiental de los plásticos y fortalecer la reinserción laboral de quienes fueron históricamente excluidos del sistema productivo.

Los beneficios ambientales del plástico reciclado
Reciclar plásticos de alto impacto como el HIPS contribuye a disminuir la presión sobre los vertederos y los basurales a cielo abierto. Cada kilo recuperado representa menos contaminación en ríos, suelos y océanos, donde los plásticos suelen fragmentarse en microplásticos con graves consecuencias para la fauna y la salud humana.
Además, el proceso de reciclaje demanda considerablemente menos energía que la producción de plástico virgen, reduciendo así las emisiones de gases de efecto invernadero. Esto significa que el uso de materiales reciclados no solo combate la contaminación, sino que también ayuda a mitigar el cambio climático.
Otro beneficio clave es la disminución de la demanda de petróleo, recurso no renovable del cual se obtiene la materia prima para producir plásticos. Al reincorporar al circuito económico los desechos ya existentes, se evita la extracción de nuevas cantidades de hidrocarburos, protegiendo así los ecosistemas asociados a su explotación.

Una cooperativa con impacto social y ambiental
Creando Conciencia nació en 2006 como respuesta a la preocupación de vecinos por la disposición final de la basura y las precarias condiciones de trabajo de los cartoneros. Actualmente, cuenta con más de 50 socios y contratos de recolección en distintos barrios de Tigre y Benavídez, consolidándose como un referente en la gestión sustentable de residuos.
Además de su labor productiva, sus integrantes funcionan como promotores ambientales certificados, capacitando a la comunidad en la correcta separación de residuos. La cooperativa también forma parte de redes nacionales y federaciones que promueven la economía circular y la inclusión social en el sector del reciclaje.
La producción de plásticos de alto impacto reciclado no es solo un avance tecnológico, sino una señal de cómo la economía social puede ser motor de cambio ecológico. Creando Conciencia demuestra que el cuidado del ambiente y la generación de empleo digno pueden ir de la mano, construyendo un futuro más justo y sustentable.



