Un equipo de investigadores de Australia y China desarrolló un dispositivo que podría cambiar el acceso al agua en zonas áridas: un cubo que «crea» agua.
El artefacto, un cuadrado de madera, es capaz de capturar la humedad del aire y convertirla en agua potable.
El sistema funciona con energía solar, no requiere electricidad ni mantenimiento, y alcanza una eficiencia del 94%.
Cómo funciona el cubo que «crea» agua
El window cube, diseñado por científicos del Royal Melbourne Institute of Technology (RMIT) y la Universidad Zhejiang A&F, utiliza madera de balsa deslingnificada.
Este proceso elimina el componente rígido de la madera, dejándola esponjosa y altamente porosa para absorber humedad del entorno.
El cubo incorpora sal de cloruro de litio que reacciona con las moléculas de agua del aire, maximizando la absorción.
Una capa de tinta de nanotubos de carbono absorbe la radiación solar y calienta el material rápidamente.
Durante el día, la energía del sol provoca que el agua acumulada se evapore y condense dentro del cubo.
«El dispositivo absorbe la humedad cuando está abierto y la libera al cerrarse bajo el sol, generando agua potable sin depender de fuentes externas», explicó el doctor Derek Hao, investigador principal del RMIT.

Los resultados de las pruebas del dispositivo
Las pruebas de campo mostraron resultados prometedores. En entornos con humedad relativa del 65,9%, cada gramo del material absorbió aproximadamente 2,5 mililitros de agua durante la noche y liberó la mayor parte al exponerse al sol.
Incluso en condiciones de baja humedad (alrededor del 30%), el cubo mantuvo su capacidad de captura.
Nueve cubos juntos pueden generar unos 15 mililitros de agua en una jornada.
Esta modularidad permite escalar el sistema según las necesidades, desde uso doméstico hasta operaciones de emergencia.
Los ensayos demostraron que el cubo conserva su estructura y funcionalidad después de ser almacenado a -20 °C durante 20 días, garantizando su resistencia a condiciones extremas.
Una solución accesible y sostenible a la falta de agua
Los materiales empleados (madera, sal y tinta de carbono) son asequibles, biodegradables y fáciles de conseguir.
Según el artículo publicado en Journal of Cleaner Production, este método no requiere alimentación eléctrica ni mantenimiento continuo.
El doctor Junfeng Hou, de la Universidad Zhejiang A&F, indicó que el cubo podría aplicarse en situaciones de emergencia, en comunidades aisladas o en regiones donde los sistemas de distribución no son viables.
Además de producir agua potable, el sistema puede ayudar a regular la humedad ambiental en espacios interiores.

Desarrollo futuro
Los investigadores trabajan en versiones más grandes del dispositivo y en su integración con sistemas de energía renovable.
Entre las mejoras previstas se encuentra la incorporación de paneles solares con almacenamiento térmico para garantizar funcionamiento continuo, incluso en días nublados.
También evalúan añadir sensores inteligentes conectados mediante Internet de las Cosas (IoT) para optimizar los ciclos de absorción y liberación del agua.
El equipo mantiene conversaciones con socios industriales para su producción a escala piloto.
Este prototipo representa una alternativa viable frente a las tecnologías actuales de desalinización o captación de niebla, que suelen requerir grandes inversiones.
De confirmarse sus resultados, el window cube podría marcar un cambio en la forma de acceder al agua en zonas afectadas por estrés hídrico.



