Punta Bermeja, en Viedma, enfrenta el desafío de equilibrar el turismo creciente con la conservación de la colonia de lobos marinos más grande de Río Negro.
Por ello, con hasta 9.000 ejemplares descansando en sus playas, el área protegida intensifica sus tareas de monitoreo y concientización.
Actualmente, el Área Natural Protegida (ANP) Punta Bermeja alberga la colonia de lobos marinos de un pelo más grande de la provincia.
Según Neri Maidana, coordinador del área, la población oscila entre 6.000 y 9.000 ejemplares dependiendo de la temporada.
«Es el motivo principal de conservación por el cual se creó el área», explicó Maidana en diálogo con Radio Noticias.
Así, la gran fauna asociada a esta colonia de lobos marinos en Punta Bermeja convierte al sitio en un refugio esencial para mamíferos costeros.

El trabajo diario de rescate y monitoreo de los lobos marinos de Río Negro
Los guardas ambientales recorren diariamente la extensa zona para asistir animales en situación de riesgo.
La tarea incluye inmovilizar lobos marinos para retirarles cuerdas o redes de pesca en las que quedan atrapados, permitiéndoles luego su liberación.
Además del rescate de fauna, el equipo desarrolla monitoreos ambientales críticos.
Actualmente, trabajan en el control de mejillones por marea roja, fenómeno que mantiene vedada la extracción.
«En semanas anteriores se encontraron niveles de toxinas«, indicó el coordinador sobre este rol de preservación del medio marino.
El desafío del turismo sustentable en Río Negro
Otro de los problemas es el incremento anual del turismo, especialmente durante el verano, lo que plantea desafíos para la convivencia entre humanos y fauna.
Es que, tras las disputas territoriales y reproductivas de enero, los machos heridos buscan descanso en las costas, donde cada vez se acercan más visitantes.
«Los lobos marinos van a ir a descansar sobre la misma playa balnearia, entonces nosotros tenemos que andar perimetrándolos, evitando el acceso a la gente», señaló Maidana.
El equipo trabaja en educar a los turistas sobre la importancia de observar a distancia.

Un descanso interrumpido puede agravar las afecciones de estos animales. Por eso, la concientización se volvió clave en la estrategia de conservación del área protegida.
Frente a esto, para recibir al público, se mantienen y mejoran senderos, miradores y el centro de interpretación.
Este último que funciona de 11 a 17 horas brindando información sobre actividades y recorridos disponibles.
Entre las mejoras planificadas figura la refacción del sistema de gas de la vivienda y del centro de interpretación, además de las estructuras de los miradores.
Estas obras buscan mejorar la experiencia del visitante sin afectar el entorno natural.
Por otro lado, Maidana también alertó sobre otro desafío para la conservación regional: el avance urbanístico.
Aunque el problema resulta más acuciante en la colonia de loros barranqueros de El Cóndor, la situación subraya la necesidad de estrategias para proteger estas especies endémicas.
La preservación de estas áreas protegidas representa un valor natural, cultural y socioeconómico fundamental para la región, destacando la importancia del equilibrio entre desarrollo y conservación.



